30 octubre 2018

Dos corazones en el Corazón de Cristo (2ª parte)

"Me descubrió las maravillas de su Amor..."

Cuando San Claudio y la hermana Margarita María se encuentran por primera vez, ella es una hermana joven. Tiene 28 años y hace apenas cuatro que ha ingresado en el convento. Dos años antes, el 6 de noviembre de 1672, ha hecho sus votos. Está viviendo una aventura espiritual maravillosa pero desconcertante. Al decir maravillosa hay que entender también dura, porque es bien sabido que el Señor a sus mejores amigos los asocia a su cruz. Además, el Señor le está pidiendo una misión especial.

El 27 de diciembre de 1673, fiesta de San Juan Evangelista, Margarita estaba en adoración ante el Santísimo Sacramento. De pronto se sintió "totalmente investida" de esa divina presencia. Así lo cuenta ella en la autobiografía que la obligaron a escribir hacia el fin de su vida. Jesús le invitó a descansar su cabeza sobre su pecho como lo había hecho San Juan en la Última Cena.

"...Y allí me descubrió las maravillas de su Amor y los secretos inefables de su Sagrado Corazón: ´Mi divino Corazón está tan apasionado por los hombres, y en ti en particular, que no pudiendo reprimir en sí mismo las llamas de su ardiente caridad, necesita derramarlas por medio tuyo´".

El Señor le pide que le entregue su corazón y entonces...

"Lo puso en el suyo adorable, en el que me lo mostró como un pequeño átomo que se consumía en ese horno encendido" (Autobiografía, 54)

El Señor le pide que comulgue cuantas veces se lo permitan y sobre todo los primeros viernes de cada mes. Le habla familiarmente, le da encargos que le cuesta cumplir. Le dice:

"Busco para mi Corazón una víctima que quiera sacrificarse como hostia de inmolación para el cumplimiento de mis designios".

Ella acepta, pero tiene miedo de singularizarse y de vivir en la ilusión. Por eso le dice al Señor: "Señor, bien sabéis que no me pertenezco y que no haré más que lo que la superiora me ordene". Y recibe esta luminosa respuesta:

"Quiero que hagas solo lo que tus superiores te digan. Más aún, que no hagas nada de lo que yo te ordene sin su consentimiento, pues amo la obediencia, y sin ella es imposible complacerme". (Autobiografía, 47)

Pero ella lo pasaba mal, tanto más que se daba cuenta de que muchas hermanas se sentían molestias por sus "rarezas".

"Te he escogido..."

"El Señor me hizo ver que el ardiente deseo que tenía de ser amado por los hombres y de sacarlos del camino de la perdición por el que Satanás arrastra a tantos, le había llevado a manifestar su Corazón: `He aquí por qué te he escogido y te he colmado de favores cuidando de ti desde la cuna. Me he hecho tu maestro y tu director para prepararte a cumplir este gran proyecto y para confiarte este gran tesoro que te descubro´".

Pero sor Margarita no acaba de comprender cómo ella, pobre religiosa de clausura, joven y sin ningún talento especial, podrá llevar a cabo una misión tan importante. Por eso se resiste:

"-Pero, mi Señor, ¿a quién os dirigís? A una débil criatura y pobre pecadora, que con su indignidad sería capaz de impedir el cumplimiento de vuestro proyecto... ¡Hay tantas otras almas generosas!...
-Ah, qué pobre inocente eres, ¿no sabes que me sirvo de las personas más débiles para confundir a los fuertes? ¿Y que habitualmente es en los pequeños y pobres de espíritu en quienes hago brillar mi poder con más fuerza para que no se atribuyan nada a sí mismos?
-Dadme pues -le dije-, el medio de realizar lo que me mandáis".

Fue entonces cuando "me prometió que me enviaría su fiel servidor y amigo perfecto, y que me enseñaría a conocerlo y abandonarme a él sin resistencia".

Por fin ahí estaba "el fiel servidor y amigo perfecto" que el Señor le había prometido. Sin que se cruzara entre ellos la más mínima palabra se habían reconocido mutuamente.

[Nota: debajo os dejo el calendario de la visita de las reliquias de Santa Margarita a España.]

Canción: Aquí estoy
Autor: Ezel Féliz
Intérprete: Celinés y D´fe
https://youtu.be/HdRTjfF6Jq0


Capilla del convento de la Visitación de Paray-le-Monial (Francia)

Calendario de la visita de las reliquias de Santa Margarita María en España

28 octubre 2018

Dos corazones en el Corazón de Cristo (1ª parte)

Con motivo del Centenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón (que celebraremos del 2 de diciembre de 2018 al 24 de noviembre de 2019), las reliquias de Santa Margarita María de Alacoque están visitando nuestro país desde el pasado 20 de octubre.

Este Centenario está siendo preparado con especial cariño por la Diócesis de Getafe (Madrid), sede del monumento al Corazón de Jesús donde se realizó esta consagración el 30 de mayo de 1919. Podéis seguir estos preparativos, encontrar materiales, conferencias, etc. en la página web: https://corazondecristo.org/

En las próximas entradas del blog voy a compartiros algunos retazos del libro "Amigos en el Señor" de José María Salaverri (Editorial Encuentro), donde se habla (entre otros) de dos corazones unidos por el Corazón de Cristo: Santa Margarita María y San Claudio de la Colombière. Es un libro que a mí me ha ayudado mucho y me ha apasionado aún más por la vida de los santos, libro que os recomiendo vivamente. Y creo que conocer un poco más a estos dos amigos en el Señor nos ayudará a amar aún más a este Dios nuestro que se nos muestra con toda su ternura y Misericordia a través de su Costado abierto de par en par por nosotros.

Y para aquellos que me leéis allende nuestras fronteras... quién sabe si estas líneas os apasionarán tanto por la vida de estos santos y por el Señor, que os lancéis a propagar la devoción al Corazón de Jesús en vuestros lugares e, incluso, a promover también la consagración de vuestros países a "este Corazón que tanto ha amado a los hombres"... (cfr. aparición a Santa Margarita en la octava del Corpus de 1675)

Comenzamos...

"Ese es el que yo te envío..."

Paray-le-Monial, 15 de febrero de 1675. En el convento de la Visitación de esta pequeña ciudad francesa, un jesuita joven y recién llegado está dando una charla a las religiosas de la comunidad. Claudio La Colombière tiene 34 años recién cumplidos, y el 2 de febrero - precisamente el día de su cumpleaños - acaba de hacer en Lyon su profesión solemne. Lo han enviado como superior de la pequeña comunidad de cinco jesuitas de ese pueblo casi desconocido.

A su llegada se había presentado a la Madre Marie-Françoise de Saumaise, superiora de la comunidad de las Salesas. Venía a saludar y ponerse a su disposición, ya que le habían nombrado confesor de la comunidad. Por eso está ahí ese 15 de febrero. Las religiosas lo escuchan con atención y curiosidad - "¿cómo será este nuevo padre?" -, pero muy pronto se sienten atraídas por su palabra serena, sus ideas claras, sus ejemplos vivos y oportunos. Entre las cincuenta monjas que lo escuchan hay una que parece beber sus palabras. Ha oído en lo más íntimo de su corazón una voz que le dice: "Ese es el que yo te envío". Por su parte, el padre Claudio, mientras habla delante de la reja, ha localizado espontáneamente entre su numeroso auditorio una hermana que sigue con particular atención sus palabras.

A la salida, cuando la Madre de Saumaise viene a darle las gracias, le pregunta: -"¿Quién es esa religiosa tan joven y tan modesta que estaba en tal sitio?". -"Es la hermana Margarita María de Alacoque". -"Pues sepa, Madre, que es un alma escogida". Y se marchó.

Tal fue el primer encuentro, misterioso encuentro, de la hermana Margarita María Alacoque y del padre Claudio la Colombière.

[Nota: abajo os dejo el calendario de la visita de las reliquias de Santa Margarita a España.]

Canción: Eres mi Dios
Autora: Paulina Rojas
Intérpretes: Paulina Rojas y Kiki Troia
https://youtu.be/30BWPjKqJsk


Convento de la Visitación en Paray-le-Monial (Francia)


Calendario de la visita de las reliquias de Santa Margarita María en España

22 octubre 2018

Rezar el rosario...rezado

Hola a todos, queridos lectores del blog. Comenzamos este nuevo curso como lo acabamos, de la mano de la Virgen María.

Como sabéis, el Papa nos ha invitado a rezar en este mes de octubre, mes del rosario, de forma especial todos los días esta preciosa y letánica oración mariana, incluyendo dos oraciones para la protección de la Iglesia en estos convulsos tiempos (podéis ver esta invitación aquí: Comunicado 29.09.2018)

El rosario es una oración querida por María, así lo ha dicho Ella en distintas apariciones aprobadas. Y si a la Madre le gusta... ¿cómo no complacer su deseo? Además, bien sabemos que cuando María nos pide algo es realmente lo mejor para nosotros. Como el "haced lo que Él os diga" (Juan 2,5): ¿acaso hay algo mejor que cumplir la voluntad de Dios, cuyo objeto es nuestra santificación y felicidad?

Pero tengo que reconocer que muchas veces me da pena el modo en el que lo rezamos. Cuántas veces olvidamos que nos estamos dirigiendo a una persona VIVA, que nos ama, que nos cuida, que ejerce su maternidad divina formando en nosotros a Jesucristo:

"San Agustín llama a María molde viviente de Dios. Y, en efecto, lo es. Quiero decir que sólo en Ella se formó Dios como hombre perfecto, sin faltarle rasgo alguno de la divinidad, y que sólo en Ella se transforma el hombre perfectamente en Dios por la gracia de Jesucristo, en cuanto lo permite la naturaleza humana. (...)
María es el molde maravilloso de Dios, hecho por el Espíritu Santo para formar a la perfección a un HombreDios por la encarnación y para hacer al hombre partícipe de la naturaleza divina, mediante la gracia. María es el molde en el cual no falta ni un solo rasgo de la divinidad. Quien se arroje en él y se deje moldear, recibirá todos los rasgos de Jesucristo, verdadero Dios." 

La primera que entona el mea culpa soy yo: cuántas veces, al rezarlo, me despisto. Pierdo la atención en otras tontunas y se me pasa el misterio sin realmente haberlo meditado.

Pero algo que realmente me duele, y que he sentido que a la Madre también le duele en distintas ocasiones, es cuando lo rezamos tan rápido que nos comemos unos a otros en las frases. ¿Por qué tenemos prisa? ¿Por qué nos olvidamos que estamos rezando, hablando con María, y que Ella nos está escuchando y nos responde derramando abundantes Gracias en nuestra vida? O a veces ocurre lo contrario: lo rezamos tan, tan lento, que tampoco es real el diálogo con la Madre. 

Unámonos a María en esta oración. Recemos con el corazón esta oración. Meditemos en profundidad, de su mano, los misterios de la vida de Jesús. Dejémonos conducir por Ella como le condujo a Él, bien agarrados de su mano. Entreguemos a la Madre toda nuestra vida, todo lo que llevamos en el corazón y en la mente, todas nuestras certezas y dudas, todas nuestras inseguridades y gozos, todo nuestro pecado y nuestros anhelos de santidad... Y entreguemos también la vida de nuestra Iglesia con el Papa Francisco al frente. Ella, a cambio, en el molde de su seno, por medio del Espíritu Santo, formará en nosotros a otro Cristo. 


Canción: Hazme como Tú
Intérprete: Lucy Hilario




22 julio 2018

Pequeñas ideas para la oración (6ª y última parte)

Y María dijo al ángel: "Hágase en mí según tu palabra". Y el ángel se fue (cfr. Lucas 1, 38)

Se fue, porque no había nada más que decir. Se fue porque ahora era el turno del Espíritu Santo y el mensajero había terminado su misión. Se fue porque pocas cosas complacen tanto a Dios como un alma que SE ABANDONA TOTALMENTE A SU VOLUNTAD.

Para esto hemos nacido. Para esto estamos en este mundo. No hay gloria más grande para nuestra vida que ser totalmente de Dios y cumplir siempre y en todo su voluntad, como María.

María, la humilde sierva. María, la humilde esclava. María, la discípula predilecta. María, la más dichosa porque su corazón es limpio. María, la Madre y Maestra que nos enseña a cumplir siempre y en todo la voluntad de Dios para llegar algún día a compartir la dicha eterna a su lado (cfr. Mateo 7, 21). María, la que nos enseña a ser madre, padre, hermana, hermano de Cristo (cfr. Mateo 12, 50)

María te dice: ora, querido hijo. Ama, querida hija. Pon tus ojos en mi Hijo y no apartes jamás tu mirada de Él. Déjate hacer por Él, déjate amar por Él. Déjate perdonar y restaurar por su Misericordia. Déjate llevar de su mano a esa vida nueva por la que todo tu ser anhela y suspira.

Y después María... calla... María, Madre del silencio orante, que nos enseña a hacer silencio y descansar en el Corazón Amante de su Hijo, abandonándonos totalmente a su amorosa y santa voluntad. Nos ha enseñado cómo Ella amó hasta el fin y se entregó hasta el fin a Dios.

Es tiempo de caminar. Ella te ha puesto en el camino recto. Ahora... camina.


Canción: Hasta la locura
Autor: Pablo Martínez
https://youtu.be/8Tm744_jKZw




14 julio 2018

Pequeñas ideas para la oración (5ª parte)

Hoy la Virgen María nos invita a HACER ORACIÓN CON LA PALABRA DE DIOS.

Cada día la Iglesia, como Madre sabia, nos ofrece una lectura continuada de la Escritura, a través de la primera lectura, el salmo y el Evangelio. Y los Domingos, además, contamos con una segunda lectura.

Podemos orar con estos textos que a diario nos ofrece la Iglesia. Y también podemos, sencillamente, coger los distintos libros de la Biblia y orar con ellos.

Es precioso adentrarse en las historias de nuestros hermanos mayores en la fe (cfr. Juan Pablo II, visita a la sinagoga de Roma del 13/04/1986) recogidos en lo que conocemos como Antiguo Testamento o en las peripecias de los primeros cristianos (el libro de los Hechos, las Cartas...) en el Nuevo.

Y cómo no, sumergirnos en la plenitud de la Revelación del mismo Dios hecho Hombre y la vida que nos regala, su misma Vida, en el Evangelio.

La Biblia es la historia de amor entre Dios y los seres humanos (cfr. Benedicto XVI, Deus caritas est, 9 y 17), en la que podemos reconocer el paso de Dios por nuestra propia historia. "Nosotros no buscamos a tientas ni necesitamos esperar que Dios nos dirija la palabra, porque realmente Dios ha hablado, ya no es el gran desconocido sino que se ha mostrado. Acojamos el sublime tesoro de la Palabra revelada" (Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 175)

Y como dice San Jerónimo, experto en las Escrituras, patrono de las ciencias bíblicas y doctor de la Iglesia, "si, como dice el apóstol Pablo, Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios, y el que no conoce las Escrituras no conoce el poder de Dios ni su sabiduría, de ahí se sigue que ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo" (comentario de San Jerónimo sobre el libro del profeta Isaías, 1.2)

Tengamos sed de conocer más y más a Cristo. ¿Acaso el Amado no anhela ser conocido plenamente por el amante y el amante conocer plenamente a su Amado?


Canción: Vívela
Autor: Martín Valverde
https://youtu.be/joAtmWZRUNI



09 julio 2018

Pequeñas ideas para la oración (4ª parte)

Hemos recorrido un precioso camino junto con María para aprender de su mano cómo estar con Jesús. Nos ha enseñado a sonreírle y contemplar cómo nos sonríe. A mirarle y dejarnos atrapar por su mirada. Le hemos dicho que le queremos y hemos procurado consolar su Corazón por todos aquellos que no le consuelan ni le aman...

Hoy la Madre, nuestra Maestra, nos enseña un pasito más, el pasito de la gratuidad: PON TODO TU CORAZÓN Y TODO TU AFECTO EN DIOS, y conviértelo en una humilde ALABANZA extasiada ante su Belleza, su Bondad, su Verdad.

La alabanza brota de un corazón enamorado y fascinado ante lo que Dios es en sí mismo.

De la mano de María, aprendemos a alabar a Dios por ser Dios: te alabo, Señor, por estos instantes de oración en los que siento mi alma descansar en tu Amor y en tu fidelidad. Te alabo y te doy gracias, Señor, porque me regalas descansar en el saber que todo está en tus manos santas, amorosas, sabias y poderosas. Que todos nosotros y todo lo que ocurre está marcado con el precioso sello de tu Providencia. Sólo así descansa mi alma. Sólo así descansa mi mente. Sólo así descansa mi corazón.

Te alabo y te bendigo, Señor, porque hasta esto es obra tuya. Míos son los agobios, el mirarme al ombligo, el pensar sólo en mí misma, los rencores, los juicios... los y los y los... Pero tú no me retiras tu favor ni desmientes tu fidelidad.

Porque Tú eres Santo... Tú eres Bueno... Tú eres Glorioso... Tú eres Hermoso... Tú eres Bondad... Tú eres Sabiduría.. Tú eres Providencia... Tú eres Simpatía... Tú eres Ternura... Tú eres Dulzura... Tú eres Consuelo... Tú eres Esperanza...

Al final es eso, sólo eso: Tú.

Tú eres...y eso BASTA...


Canción: Santo
Autor: Athenas Vénica
https://youtu.be/gkQH4XhaD0o



03 julio 2018

Pequeñas ideas para la oración (3ª parte)

Ya llevamos unos días sonriendo a Jesús y dejando que nos envuelva en su sonrisa; y mirando a Jesús y dejándonos mirar por Él.

En ello estaba, gozándome, cuando María me susurró: "Dile que le quieres. A Jesús. DILE QUE LE QUIERES".

Cuántas veces acudimos a la oración con el corazón cargado. Y eso es maravilloso, porque no hay mejor lugar que su Divino Corazón para descansar el nuestro.

Pero acuérdate de que el Corazón de Jesús es un Corazón de hombre. Le encanta que le compartas tus cosas y te desahogues con Él. Pero si después queda ahí todo... le duele. El Corazón de Cristo es profundamente sensible para el amor...

Dile a Jesús que le quieres. Dale las gracias, sí. Pero sobre todo dile que le quieres. Porque el Corazón de Cristo desborda de Amor por ti y desea profundamente ser correspondido a ese Amor por ti.

Santa Teresita del Niño Jesús lo dice con palabras aún más bellas: "He aquí todo aquello que Jesús espera de nosotros: no tiene necesidad de nuestras obras, sino sólo de nuestro amor. Tenía sed, pero diciendo: Dame de beber, el Creador del universo pedía amor a su criatura. Tenía sed de amor."

Y el mismo Corazón de Jesús compartió su dolor con Santa Margarita de Alacoque: "He aquí este Corazón, que ha amado tanto a los hombres, que no se ha reservado nada hasta agotarse y consumirse para demostrarles su Amor, y en respuesta no recibo de la mayor parte sino ingratitud, ya por sus irreverencias y sacrilegios, ya por su frialdad y desprecio con que me tratan en este Sacramento de Amor (...) Al menos tú ámame."

Dile que le amas. Consuela su Divino Corazón herido de Amor y que tan pocos corazones corresponden a ese Amor. Que Jesús de verdad pueda encontrar consoladores... (cfr. Salmo 69, 21)

Al menos tú ámale...


Canción: Nadie te ama como Yo
Autor: Martín Valverde
https://youtu.be/EmsjHnEBrc0



27 junio 2018

Pequeñas ideas para la oración (2ª parte)

En la anterior entrada nos quedamos mirando y sonriendo a Jesús, y dejándonos envolver por su sonrisa.

Otra cosilla que me enseñó la Madre es a PERMANECER con la mirada EN LA MIRADA DE JESÚS. No rehuirla.

Nos cuesta mucho dejarnos mirar a los ojos, ¿verdad? Nos sentimos a veces incómodos y apartamos la mirada. Por tantos motivos... Puede que no queramos que vean lo que llevamos en lo más profundo. O puede que tengamos miedo de lo que podamos ver en la mirada de los otros...

Pero, en mi experiencia, no hay nada como dejar que otro que te quiere te mire y te sostenga la mirada. Es una experiencia preciosa de sentirse profundamente amados.

María me enseñó a dejar que su Hijo penetre con su mirada totalmente mi ser. Dejar que se pose en mi corazón, en mi mente, en mi historia. Dejar que sus ojos recorran con Misericordia todo lo que llevo conmigo, desde mi rostro y mi cuerpo, a mis alegrías, mis preocupaciones, mis sueños...

Dejar que pose su mirada cálida en todo ello y me enseñe a mirarlo como Él lo mira. Con confianza, con esperanza, con ternura, con alegría...

Dejar que me dé una nueva mirada sobre mi vida, sobre los que van conmigo en ella, sobre aquellos con los que me encuentre, sobre la humanidad y la Creación entera...

Dejémonos mirar por Jesús. ¿Qué tenemos que perder? Nada. ¿Qué tenemos que ganar? TODO.


Canción: Mírame otra vez, Jesús
Autor: Javier Reyes M.
https://youtu.be/3txjcMNGz2Q



25 junio 2018

Pequeñas ideas para la oración

A veces mis alumnos me preguntan cómo orar. En otras ocasiones, han sido personas adultas las que me han preguntado cómo hacerlo.

Y esas preguntas las he presentado en mi propia oración, pues es el Espíritu Santo el que nos enseña a orar como conviene (cfr. Romanos 8, 26).

Hay muchos métodos de oración que se pueden encontrar en libros y en internet. Los santos son una fuente de sabiduría por su propia experiencia orante. Y también contamos con la ayuda inestimable de la Virgen María. Ella, como buena Madre y Maestra, nos enseña a ser discípulos de su Hijo a su imagen, discípula predilecta.

De su mano, os comparto algunas pequeñas ideas que la Madre me ha dado durante mi propia oración sobre cómo debo acercarme a su Hijo, sobre todo ante el sagrario o cuando está expuesto para la adoración. Son sólo eso, pequeñas ideas. No pretenden ser un tratado de oración ni un único camino que recorrer. El Señor es el más interesado en que tengamos una relación de intimidad con Él. Así que lo mejor es dejarle hacer a Él...

Lo primero que me dijo la Madre es QUE SONRÍA. Voy a un encuentro cara a cara con Jesús. Y Él no me quiere con cara larga y preocupada, metida en mí misma y en mis problemas. Sino que quiere que acuda con confianza, que le sonría agradecida por el regalo del encuentro, y que después le vaya contando y depositando en su Corazón todo lo que hay en el mío. Darle todo lo mío para que después Él me pueda dar de lo suyo, con abundancia, con Misericordia...

Llegar al encuentro sonriéndole... y, al cruzar nuestras miradas, ver que Jesús también me está sonriendo. Y entonces mi sonrisa será más amplia, más dulce, porque será reflejo de la Suya en la mía.

Jesús me ama con locura. Más que nadie. Como dijo el Papa Francisco, "muchas veces los cristianos tienen más cara de ir a un funeral que de ir a alabar a Dios" (homilía en la Casa de Santa Marta, 31/05/2013). El Señor nos espera sonriendo. ¿Vamos a ir a su encuentro con cara de funeral?


Canción: Quiero verte sonreír
Autor: Comunidad María Mediadora
https://youtu.be/Xs_qG0d4CT0






11 junio 2018

Hoy quiero ser el hijo mayor de la parábola...

Hoy quiero ser el hijo mayor de la parábola del Hijo Pródigo (o del Padre Misericordioso) (Lucas 15, 11-32)

Sí, hoy quiero ser ese hijo, pero de un modo nuevo. Con la novedad que siempre nos regala Dios para nuestra vida por medio del Espíritu Santo.

Quiero estar tan cerca del Corazón del Padre que sienta su mismo dolor por el hijo que desconoce su Amor y se marcha de Casa. Y así, tan cerca, ser partícipe de su mismo dolor y ser para Él fuente de ternura y consuelo. Porque el Señor busca consoladores pero no siempre los encuentra...

"El oprobio me ha roto el corazón y desfallezco. Espero compasión, y no la hay, 
consoladores, y no encuentro ninguno" (Salmo 69, 21)

Quiero ser corazón intercesor junto al Corazón del Padre, con María, la Madre, que siempre ora e intercede por sus hijos para que vuelvan a Casa; para que recuerden dónde se halla su dignidad de verdaderos hijos, dónde hallarán la felicidad que tanto buscan en lugares donde no pueden hallarla...

"Doble mal ha hecho mi pueblo: a mí me dejaron, Manantial de Aguas Vivas, para hacerse cisternas, cisternas agrietadas, que el agua no retienen" (Jeremías 2, 13)

Quiero estar con el Padre a la puerta de la Casa esperando, esperanzada, para ver, aun cuando estén todavía lejos (cfr. Lucas 15, 20), a mis hermanos alejados, a mis hermanos pródigos, que vuelven a Casa. Y correr, con Él y como Él, con el corazón conmovido a su encuentro y ser testigo de ese abrazo reparador, sanador, misericordioso, que tiene prisa por restituir el mejor vestido (cfr. Lucas 15, 22) de ese alma que vuelve a Casa. ¡Y celebrar la fiesta de la eterna Pascua!

"¡En Ti se gocen y se alegren todos los que te buscan! Repitan sin cesar:
¡Grande es el Señor!, los que aman tu salvación" (Salmo 40, 17)

Y quiero escuchar al Padre que me dice: "Hija, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo" (cfr. Lucas 15, 31). Y sentir que mi corazón se inunda de gozo... Sí, Él siempre está conmigo y yo siempre estoy con Él. Y todo lo suyo (todo su Corazón, su Amor, su ternura, su Misericordia... hasta su misma vida eterna) son míos. ¡Míos... y para siempre!

Todos somos hijos pródigos... todos somos hijos mayores... 
¿Qué lugar escoges hoy junto al Corazón del Padre?

Canción: Todo lo espero de Ti
Música y letra: Pablo Martínez
Artistas invitados: Athenas Vénica y Tobías Buteler.