lunes, 13 de febrero de 2017

TESTIMONIO - Ser músico para Dios

Hoy compartimos el testimonio de un amigo que prefiere permanecer en el anonimato. Nos conocimos en el marco de los ensayos del coro y orquesta que sirvieron al Señor con el don de la música durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Madrid en el año 2011.

El Señor tiene para cada uno distintos caminos en los que poder servirle y servir a los demás hombres, nuestros hermanos. Y la música es uno de los más hermosos, un regalo enorme del Señor.

SER MÚSICO PARA DIOS

A veces, de forma inesperada, Dios te regala una experiencia de tremenda paz. Viviendo esa experiencia tienes una fuerte impresión de que estás haciendo lo que tienes que hacer y eso te llena de alegría. Eso mismo me ocurrió tocando en la Orquesta de la JMJ durante los actos centrales de aquel agosto de 2011 en Madrid.

Desde pequeño he recibido formación religiosa y mi familia ha sido siempre una familia de fe. A los 10 años empecé a compaginar los estudios de música con el colegio (más tarde el instituto). Pero a mí lo que siempre se me dieron bien fueron las matemáticas y la física, por lo que a los 18 años decidí estudiar ingeniería.

Durante los duros años de ingeniería algo en mi interior me invitaba a seguir tocando, a no dejarlo a pesar de la dificultad de las materias. Así, pude hacer mis primeros "pinitos" tocando el violín en el coro del Colegio Mayor. Fue a partir de cuarto de carrera cuando más disfruté tocando en una orquesta sinfónica de Madrid.

Cuando salió la convocatoria de plazas para la orquesta de la JMJ no lo dudé un instante y Dios quiso que me aceptaran.

Esa PAZ de la que hablaba suele ir acompañada de mucho esfuerzo, pues los ensayos previos fueron cuantiosos e intensos, y las actuaciones durante los actos centrales calurosas y a veces parecían interminables.

Desde entonces busco poder tocar para Él, intentar ayudar a rezar a los demás y sentir esa "autopista" que se abre entre el cielo y la tierra cuando hay bella música de por medio.

La música eleva, la música relaja e interroga, la música puede sacar lo mejor de nosotros y nos sitúa ante el Creador como pequeños, como hijos, como seres muy queridos por Él. Dios gracias a Dios por haberme mostrado este camino en el que quiero seguir haciendo el bien.


Canción: Gloria (JMJ 2011)
https://youtu.be/Jqgu19u6og0?list=PLIquW9Q_oS0AO0zgv5MK2_C1q_4mSB_Dd







No hay comentarios:

Publicar un comentario