sábado, 19 de noviembre de 2016

A vueltas con la santidad

Últimamente he tenido la ocasión de reflexionar y hablar mucho sobre el tema de la santidad. Creo que hasta este año nunca había tenido un discurrir del mes de noviembre (especialmente dedicado a este tema) tan provechoso...

Y preparando una enseñanza sobre el tema, me he encontrado con un texto que quiero compartiros hoy.

En una ocasión le preguntaron al santo e ilustre escritor, el beato cardenal John Henry Newman (1801-1890, presbítero anglicano convertido al catolicismo en 1845), ¿cómo se llega a ser santo? Él dio una receta práctica.

1.- EL DESCANSO. "¡Vayan a la cama con tiempo!. ¿Por qué? Porque si el cuerpo no recibe el descanso necesario, todo se le vuelve más difícil. Tendrá poca paciencia, será cortante, caminará arrastrando los pies, y se desquitará con aquellos con quien vive. Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo y debemos atenderlo debidamente, con el necesario descanso.

2.- OFRECIMIENTO DE LA MAÑANA. Al despertar, ofrezcamos nuestros primeros pensamientos a Dios. Debemos consagrar el día al servicio de Dios. Este es el ofrecimiento de la mañana. En esta oración, ofrecemos todo a Jesús por medio del Corazón Inmaculado de María. Ofrecemos nuestras palabras, obras e intenciones para la mayor gloria de Dios y por la salvación de las almas.

3.- NUESTROS ALIMENTOS. Dijo el cardenal Newman: "Cuando comamos, comamos para la mayor gloria de Dios". San Pablo lo expresó así: "Por tanto, ya comas, ya bebas o hagas cualquier otra cosa, hazlo todo para gloria de Dios". Al tomar nuestros alimentos, no nos dejemos llevar por pasión o por gula, dejemos que la fe y la razón sean nuestros guías.

4.- LOS PENSAMIENTOS.Rechacemos inmediatamente los pensamientos que no sean dignos de Dios, porque al final acaban envenenando nuestra mente, nuestro corazón y nuestras actitudes ante la vida y ante los demás. Pregúntate si eso que piensas da gloria a Dios o si la Virgen María pensaría igual.

5.- VISITAS EUCARÍSTICAS. El beato Newman dijo: "Hagan una visita eucarística con gran fervor". Cuando el cardenal escribe esto vivía en la Inglaterra del siglo XIX y en esta época no había numerosas iglesias católicas ni misas diarias. Una visita a Jesús presente en el sagrario sirve para mantener vivo el fuego del amor a Jesús, además de inundarnos de su paz y de su gozo con sólo entrar en su presencia.

6.- EL ROSARIO. El cardenal Newman animaba a todos a que rezaran esta maravillosa oración todos los días. Tanto los santos, como los Papas y Nuestra Señora misma, nos han exhortado a que recemos el santo rosario a diario. En 1917, la Virgen se apareció a tres pastorcillos en Fátima y en cada aparición les exhortó a que rezasen el rosario todos los días. San Juan Pablo II, en su Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae ("El rosario de la Virgen María") igual nos anima a que recemos el rosario por dos intenciones: por la paz del mundo y por la salvación de la familia. En este mismo documento, el Papa cita al padre Patrick Peyton, conocido como "el sacerdote del rosario", diciendo: "La familia que reza unida, permanece unida".

7.- COSAS ORDINARIAS HECHAS CON EXTRAORDINARIO AMOR. Y, como broche de oro, el cardenal dijo: "Hagamos las cosas ordinarias con extraordinario amor". Si lo hacemos con fidelidad, tenemos la perfecta receta para lograr la santidad. Esta fue la esencia de la espiritualidad de santa Teresita de Lisieux. Dios no se fija en la grandeza de la persona o la grandeza de la obra, sino en la pureza de intención con la cual obramos. Santa Teresita igualmente afirmó este mismo concepto, diciendo: "Recoge un alfiler por amor a Dios y salvarás un alma". No olvidemos tampoco que Jesús alabó a la viuda pobre que depositó dos monedas (algo que por entonces era de poco valor) por encima de los hombres que depositaban grandes sumas de dinero, porque sólo buscaban su propia gloria mientras la viuda daba todo lo que tenía por amor a Dios.


Después de leer esta "receta" a mí me parece que la santidad no es tan difícil, ¿verdad? Y si además caemos en la cuenta de que no hay nadie más interesado que Dios en que seamos santos, y que contamos con el poder del Espíritu Santo y la ayuda de nuestra Madre María para lograrlo... creo que ya sólo queda una cosa: ¡ponerse manos a la obra!

Vídeo: Quiero ser santo (diálogo entre San Juan Bosco y Santo Domingo Savio)
https://www.youtube.com/watch?v=3TjTLKqkZYc



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