domingo, 26 de julio de 2015

Hablemos un poco de la santidad

He tenido el privilegio de peregrinar estos días pasados a Paray Le Monial, lugar donde se apareció el Corazón de Jesús a Santa Margarita de Alacoque, pasando por Lourdes y Ars. Realmente ha sido un verdadero privilegio.

Y hoy me he encontrado esta viñeta, colgada por Mons. Munilla en su Twitter. Con su permiso, la copio en esta entrada del blog, pues me ha parecido muy inspiradora.

Estos días de peregrinación he reflexionado sobre la santidad. No sólo la de los Santos (con mayúscula, esos que ya están en la presencia de Dios en el Cielo) a cuyos lugares hemos podido peregrinar, sino esa santidad en la vida ordinaria que es la llamada que todos tenemos aquí y ahora. Realmente es nuestra verdadera vocación, más allá de nuestro estado de vida.

¿Qué tenían de especial Sta. Margarita o S. Claudio de la Colombiere, o S. Juan María Vianney? Si uno lo piensa humanamente... nada. Más bien al contrario, como ocurría con S. Juan María. A los ojos de lo mundano, no tenían nada especial.

Pero a los ojos de Dios, sí: como todos los Santos, una confianza ciega, sincera y sencilla en la Misericordia de Dios y en su Divina Providencia. Y cuando uno vive eso, se nota. Hasta el mundo lo nota. Es "ese algo" especial que los que lo hemos palpado conocemos bien.

Estos días he podido contemplar y gozar de la compañía de muchos cristianos de a pie. Sencillos, con sus virtudes y defectos, con sus fortalezas y debilidades. Pero con una inmensa apertura a la acción de Dios en sus vidas. Y se les notaba. Por miles de pequeños detalles. Hoy sólo comparto uno, el más importante: amaban y se entregaban, en lo pequeño, en lo sencillo.

Yo quiero ser santa. Es la llamada que Dios me hace. La misma que hace a toda la humanidad. Si me paro a contemplar mi vida, si soy sincera, mi vida es la de la viñeta. Pero no quiero quedarme "en mi ombligo". Porque mi santidad no depende de mí, sino de la promesa de Dios sobre mi vida. Y Él SIEMPRE cumple sus promesas. Esa es mi confianza, mi alegría, mi gozo y mi descanso. Su Misericordia es infinitamente mayor que mi miseria. Dios es y eso me basta (cfr. San Francisco de Asís)

Y, en eso, soy igual que nuestros hermanos los Santos. Así que... Señor, mi Dios, haz en mí según Tú quieras en esta mi pequeñez y mi pobreza. Amén.



Canción: Lo que agrada a Dios (basada en textos de Santa Teresita de Lisieux)
Autor: Luis Alfredo Díaz
https://www.youtube.com/watch?v=_sZDmpHQ4Ao


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lunes, 13 de julio de 2015

"...la sanación en el Espíritu Santo ha transformado lo que era un barco hundido en un gran submarino"

Hoy quiero compartir con vosotros las palabras de mi amigo y hermano en Cristo Alfredo García Huetos. Poeta, escritor, compositor y gran cristiano, del que aprendo en cada uno de nuestros encuentros a ser mejor en Cristo.

Pone en hermosas y poéticas palabras lo que muchas veces tantos hemos experimentado al dejar que el poder sanador y liberador del Espíritu Santo toque nuestros corazones y nuestras vidas.

Gracias, Alfredo, por tu vida. Gracias, Señor, por su vida.

".... Hablando de intimidad clausurada, me venía a la mente una imagen: La imagen de un pozo, cegado, seco, abandonado, donde hemos ido echando escombros, cascotes, ropa vieja, desengaños y zapatos rotos.
                                                          Esa era nuestra vida.

Lo que nunca podríamos imaginar es que en el fondo de ese pozo, el agua podía brotar alguna vez...

                         ¿Quién puede desescombrar el pozo de mi vida?
                         ("Tú eres, Jesús, el agua viva que brota en mí eternamente")

                        ¿Quién puede restaurar nuestro cuerpo violentado y maltrecho?
                         ("Sólo el recuerdo de ti, Siervo de Yavé, desfigurado por mi culpa")

                        ¿Quién nos puede sanar las heridas?
                         ("Tus cicatrices, Señor, fueron mi sanación")

                        ¿Cómo el hombre, siendo viejo, puede comenzar a vivir de nuevo?
                         ("Por tu gracia, Jesús, hoy quiero ser bautizado en tu Espíritu...")
                            
                         Y al llegar a este punto, es donde las fuerzas humanas, las terapias, la razón, la psiquiatría, comienzan a flaquear. No tienen nada que decir. No sólo no pueden acceder a lo profundo del ser sino que el milagro de la restauración del alma se les escapa.

                         Por fortuna, la sanación en el Espíritu Santo ha transformado lo que era un barco hundido en un gran submarino."


Canción: Santo.
Autor: Jonathan Narvaez.
Intérpretes: Athenas Vénica y Jonathan Narvaez.
https://www.youtube.com/watch?v=gkQH4XhaD0o




jueves, 9 de julio de 2015

Sobre el famoso regalo que Evo Morales ha hecho al Papa

No paro de leer comentarios sobre el regalo que Evo Morales ha hecho al Papa.

Cuando he visto las imágenes esta mañana, he sentido dolor al ver el rostro cansado, sorprendido y serio del Papa. Pero más dolor me están causando los comentarios por haber recibido, esbozando una sonrisa, el regalo de la cruz unida a la hoz y el martillo.

Para empezar, ¿qué clase de católicos somos que nos permitimos juzgar un rostro (el del Papa) o un gesto (el del Sr. Morales) únicamente desde el exterior y sin conocer el interior? ¿Qué clase de católicos somos que nos permitimos juzgar al Vicario de Cristo sólo porque ha hecho algo que "a nuestro entender" no es adecuado? ¿Quiénes somos nosotros para calificar de insulto, desprecio o maledicencia la entrega de un regalo? ¿Quiénes somos nosotros para considerar que el Papa ha "rebajado" el cristianismo por aceptarlo? ¿Quiénes somos nosotros....? (y podéis añadir todos los comentarios que andan por ahí circulando)

Sólo Dios conoce el interior del corazón del hombre. Algunas citas, entre muchas, que podéis encontrar:

*"No es como ve el hombre, pues el hombre ve las apariencias, pero Yahvé ve el corazón" (1 Samuel 16, 7)
*"Yo, Yahvé, examino el corazón, sondeo el corazón de los hombres" (Jeremías 17, 10)
*"Señor, tú me sondeas y me conoces; me conoces cuando me siento o me levanto, de lejos penetras mis pensamientos" (Salmo 138, 1-2)
*"Algunos de los escribas se dijeron: Este blasfema. Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?" (Mateo 9, 4)
*"...pero Jesús no se confiaba a ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre" (Juan 2, 24-25)
*"Pues, ¿quién conoce lo íntimo del hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él?" (1 Corintios 2, 11)

Si creemos que el Espíritu Santo dirige al Papa, lo creemos SIEMPRE, no sólo cuando encaje en nuestros esquemas particulares: "Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios. Por otra parte, sabemos que a los que aman a Dios TODO les sirve para el bien; a los cuales ha llamado conforme a su designio" (Romanos 8, 27-28).

Se nos llena la boca alabando al Santo Padre por hablarnos de salir a las periferias, por verle acariciar a enfermos, niños y ancianos, por ser tan cariñoso y accesible... Pues, queridos hermanos, ESTO ES TAMBIÉN SALIR A LAS PERIFERIAS: anda, echad un vistazo a la parábola de la oveja perdida (Lucas 15, 3-7) y decidme en qué momento Jesús se para a mirar si la suciedad de la oveja (que seguro está sucia por andar descarriada por el camino) le mancha el vestido. Más bien "cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento".

Queridos hermanos en Cristo, esto es lo que ha hecho el Papa: con humildad "ha cargado" sobre sus hombros a la oveja tal y como está. Ha acogido con sencillez su regalo, porque es lo que buenamente le ha ofertado. No quiero pensar que el Sr. Morales lo ha hecho a mala fe. Como se puede leer en algunos sitios, ese crucifijo fue diseñado por el padre jesuita Luis Espinal Camps, cuando estuvo como misionero en Bolivia, para dar a entender que había puesto su fe al servicio de los movimientos mineros que luchaban contra las dictaduras instauradas en Bolivia. Y eso le costó la vida.

Los viajes del Papa se planifican con muchos meses de antelación. Por lo tanto, en el plan estaba indicado que el Papa haría una parada en el trayecto desde El Alto a la ciudad de La Paz, donde oró y rindió homenaje, con un minuto de silencio, al sacerdote jesuita asesinado. Y allí el Papa dijo: "Predicó el evangelio y ese evangelio molestó, y por eso le eliminaron". Los organizadores del viaje papal en Bolivia SABÍAN que el Papa haría esa parada y quiero buenamente pensar que han considerado una forma de agradar al Papa el entregarle algo que diseñó un jesuita hermano suyo. Porque, si hubieran querido desagraviar al Papa, directamente lo hubieran hecho negándose a que entrara en el país o no dándole el recibimiento caluroso y fastuoso como le han hecho.

El Papa está en continua salida a las periferias y, una vez más, ha ido al encuentro de la oveja perdida. Tal y como esta oveja está. ¿Qué clase de testimonio hubiera dado si se niega a acoger el regalo?

En Bolivia el Papa hizo lo que decía unas horas antes en Quiché: "Servicio, servir, servir y no hacer otra cosa. Y servir cuando estamos cansados. Y servir cuando la gente nos harta (...) Eso tiene mucha sabiduría, porque quien va por el camino del servir tiene que dejarse hartar sin perder la paciencia porque está al servicio. Ningún momento le pertenece. Estoy para servir, servir en lo que debo hacer".

Querido Santo Padre, seguimos rezando por ti, seguimos rezando contigo. Humildemente te pedimos que nos sigas marcando el camino para ser como Jesús quiere, para vivir su evangelio, para hacernos pequeños y sencillos, para vivir según el Corazón de Cristo. Amén+



"Y se suscitó una discusión entre ellos, sobre quién de ellos sería el mayor. 
Entonces Jesús, sabiendo lo que pensaban en sus corazones, tomó a un niño y lo puso a su lado,
 y les dijo: El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; 
y el que me recibe a mí, recibe a aquel que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ese es grande." (Lucas 9, 47-48)







Texto del Papa en Quiche (Ecuador)

El Papa ayer tuvo un discurso improvisado a los consagrados en Quiche, donde también habló del pueblo Ecuatoriano.

Como siempre, las palabras del Papa no tienen desperdicio. Por el bautismo todos estamos consagrados a Dios. Acojamos estas palabras para nosotros, venidas de este padre bueno que, como buen pastor, nos sigue mostrando el camino a seguir.

Yo destacaría unas ideas básicas:

*Consagración a los Corazones de Jesús y María.

*Aprender a "discipulear" toda la vida, como la Virgen María que fue la primera discípula.

*Gratuidad en la elección de Dios ("somos objeto de gratuidad de Dios") y en cada segundo de nuestra vida para dar lo que gratis hemos recibido, evitando caer en la tentación de "hacernos importantes" y "cobrar la gracia".

*No tener "alzheimer espiritual, no pierdan la memoria, sobre todo, la memoria de dónde me sacaron (...) es decir, no te olvides de dónde te sacaron, no te olvides de tus raíces, no te sientas promovido." Ninguno merecemos la elección de Dios.

*"Sentido de la gratuidad. Él se hizo nada, se abajó. Se humilló. Se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza. Pura gratuidad sentido de la memoria. Y hacemos memoria de las maravillas que hizo el Señor en nuestra vida".

*El servicio: "servir, servir y no hacer otra cosa. Y servir cuando estamos cansados. Y servir cuando la gente nos harta". "Ningún momento me pertenece. Estoy para servir, servir en lo que debo hacer, servir delante del Sagrario pidiendo por el pueblo, pidiendo por mi trabajo".

Para quien desee leer el texto completo, aquí lo puede encontrar:

http://www.zenit.org/es/articles/texto-completo-del-santo-padre-en-el-quinche

Y quien prefiera el vídeo, en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=O7uMrwhTVyw





martes, 7 de julio de 2015

Las hormigas tienen prisa

Me gusta observar a las hormigas. Me encanta su capacidad de trabajo, su organización, su disciplina y el modo en que son capaces de sustentar pesos muy superiores a sus fuerzas.

Hasta ahora, siempre que las he observado trabajaban con orden y cierta tranquilidad. En especial en estas fechas, en que tenían aún todo el verano por delante.

Sin embargo, estos días no están así y me ha sorprendido verlas trabajar muy aceleradas. Las hormigas tienen prisa.

Nuestro paso por esta vida es muy breve. Pero creo que muchas veces no somos conscientes de ello y no tenemos prisa. No nos urge la santidad personal, no nos urge el amor ni la salvación de nuestros hermanos. 

Desde luego no hay que ser alarmistas ni apocalípticos, pero una sana urgencia no nos viene nada mal. Porque realmente no tenemos mucho tiempo. 

Luego está ese darnos cuenta de nuestra tremenda pobreza y fragilidad para vivir ambas cosas. Pero esa es otra historia, porque Cristo sabe bien con qué material cuenta. Él sabe bien lo que hace para modelar nuestro pobre barro.

Las hormigas tienen prisa. ¿Y tú y yo?


Canción: The prayer
Autores: David Foster, Carole Bayer Sager, Alberto Testa y Tony Renis.
Intérpretes: Celine Dion y Josh Groban.
https://www.youtube.com/watch?v=4QCFzeGMSOg


lunes, 6 de julio de 2015

Unidad en la diversidad como don del Espíritu Santo

Estos últimos días he tenido el regalo de participar en el ENE (Encuentro de Nueva Evangelización) en Astorga. Ha sido un verdadero regalazo. Nos decían que el ENE es para abrir puertas... y realmente las ha abierto. Ahora tengo una tremenda sensación de no saber por dónde empezar, jeje.

Pero lo que sí que tengo muy claro es la riqueza que supone compartir con otras realidades cristianas. Es algo que siempre he sabido, pero estos días he podido asentar en mi corazón. Compartir no sólo dentro de la propia Iglesia Católica, sino con otras confesiones cristianas.

Si es que Jesús ya oraba por ello. Y si oraba por ello es porque realmente nos hace mucho, mucho, mucho bien (Juan 7, 21)

Al volver de Astorga el Señor ha seguido dándome regalitos: el encuentro del Papa con la Renovación y otras confesiones cristianas en Roma, y la oración por la unidad en la asamblea nacional de la RCCE ayer en Madrid.

En un post anterior he recogido el discurso completo del Santo Padre en la Plaza de San Pedro. En este enlace, a partir del 1h 24:30 min. podéis ver la oración por la unidad en la asamblea nacional: https://www.youtube.com/watch?v=zntXR3BVvGM

Hoy mi oración es la del Papa, que os comparto en este vídeo. Sí, Espíritu Santo, ven sobre nosotros!, porque Tú eres el que nos da el carisma que hace las diferencias en la Iglesia pero también nos da la unidad. Ayúdanos a ir por este camino de la unidad reconciliada. Amén+


video




Una corriente de gracia, un soplo renovado del Espíritu Santo a todos los miembros de la Iglesia

Os comparto el peazo discurso del Papa el pasado día 3 de julio a la Renovación en el Espíritu italiana. No tiene desperdicio.

Y en este enlace podéis encontrar el discurso del Estadio al que se refiere del año pasado: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2014/june/documents/papa-francesco_20140601_rinnovamento-spirito-santo.html

"Uno no hace parte de la Renovación, más bien la Renovación se vuelve parte de nosotros si recibimos la gracia que nos ofrece." Gracias, Señor, por regalarme ser de los que se han dejado empapar por esta gracia :-)

                                                        +
Texto completo del discurso del Papa a la Renovación en el Espíritu
Francisco invita a la unidad en la diversidad y en la verdad, que es el mismo Jesús

Ciudad del Vaticano, 03 de julio de 2015 (ZENIT.org)

Queridos hermanos y hermanas, buenas tardes y bienvenidos.

También el agua sea bienvenida, porque la hizo el Señor. Aprecio tanto la respuesta que han dado a mi invitación que les hice en el mes de enero pasado para venir aquí en la plaza de San Pedro.

Gracias por esta entusiasta y calurosa respuesta. El año pasado en el Estadio compartí con los presentes algunas reflexiones que me gustaría recordar hoy, porque siempre es importante recordar. La memoria. La identidad de movimiento carismático católico, de la cual nació la asociación Renovación en el Espíritu. Lo haré con las palabras del cardenal Leon Joseph Suenens, gran protector de la Renovación Carismática, así como lo describe en el segundo libro de sus memorias.

En primer lugar en este libro recuerda la extraordinaria figura de una mujer, que tanto hizo por el movimiento carismático. Era su colaboradora, que tenía la confianza y afecto del papa Pablo VI. Me refiero a Veronica O'Brien, que le pidió al cardenal que vaya a Estados Unidos para ver qué es lo que estaba sucediendo, para ver con sus ojos lo que consideraba obra del Espíritu Santo.

Fue entonces que el cardenal Suenens conoció la Renovación Carismática que definió como “un flujo de gracia”, y fue la persona clave para mantenerlo en la Iglesia.

El papa Pablo VI en la misa del lunes de Pentecostés de 1965 le agradeció con estas palabras: “En nombre del Señor le agradezco por haber llevado a la Renovación Carismática al corazón de la Iglesia”. No es una novedad de algunos años atrás. El movimiento carismático en la Iglesia tiene esta larga historia, y en la homilía de esa misma misa el cardenal dijo: “Pueda el movimiento carismático desaparecerse como tal y volverse en una gracia pentecostal para toda la Iglesia”. Para ser fiel a sus orígenes el río tiene que perderse en el océano, tiene que perderse en el océano.

Si el río se queda quieto se corrompe. Si la Renovación, esta corriente de gracia no termina en el océano de Dios, en el amor de Dios, trabaja para sí misma. Y esto no es de Jesucristo, esto es del maligno, del padre de la mentira.

La Renovación viene de Dios y va a Dios. El papa Pablo VI bendijo esto. El cardenal siguió indicando que el primer error que es necesario evitar es el de incluir a la Renovación Carismática en la categoría de movimiento, porque no es un movimiento especial. Renovación no es un movimiento en el sentido sociológico común, no tiene fundadores, no es homogéneo e incluye a una gran variedad de realidades, es una corriente de gracia, un soplo renovado del Espíritu Santo a todos los miembros de la Iglesia, también para laicos, religiosos y obispos.

Es un desafío para todos nosotros. Uno no hace parte de la Renovación, más bien la Renovación se vuelve parte de nosotros si recibimos la gracia que nos ofrece. El cardenal Suenens habla de la obra soberana del Espíritu que sin fundadores humanos suscitó esta corriente de gracia en 1967. Hombres y mujeres renovados que después de haber recibido la gracia del bautismo en el Espíritu, como fruto de esta gracia, han dado vida a asociaciones, comunidades de alianza, escuelas de formación, escuelas de evangelización, congregaciones religiosas, comunidades ecuménicas, comunidades para ayudar a los necesitados y los pobres.

Yo mismo he ido a una comunidad coreana en mi viaje y también les visité en las Filipinas. Esta corriente de gracia tiene dos organismos internacionales reconocidos por la Santa Sede, que están a su servicio y al servicio de todas sus expresiones en el mundo, el Iccrs y la Fraternidad católica. Esta es un poco la historia, la raíz.

En el Estadio el año pasado, hablé de la unidad en la diversidad, he dado el ejemplo de la orquesta. En la Evangelii Gaudium, he hablado de la esfera y del poliedro. No basta hablar de unidad, no es una unidad cualquiera, no es una uniformidad. Dicho así se puede entender como la unidad de una esfera en donde todos los puntos son equidistantes del centro y no hay diferencias entre un punto y otro. El modelo es el poliedro que demuestra la confluencia de todas las partes que en este mantienen su originalidad. Estos son los carismas, en la unidad, pero en la propia diversidad. Unidad en la diversidad, la distinción es importante porque estamos hablando de la obra del Espíritu Santo, no de la nuestra. Unidad en la diversidad de expresión, de todas las realidades que el Espíritu Santo ha querido manifestar. También es necesario recordar que toda esta unidad es más que la parte y la parte no se puede atribuir ser el todo.

No se puede decir nosotros somos la corriente denominada Movimiento Carismático Católico, ustedes no. Esto no se puede decir, por favor hermanos esto no es así, no viene del Espíritu, porque el Espíritu Santo sopla donde quiere, cuando quiere, y como quiere. Unidad en la diversidad y en la verdad, que es el mismo Jesús.

¿Cuál es el signo común de quienes han renacido de esta corriente de gracia?, convertirse en hombres y mujeres nuevos, este es el bautismo en el Espíritu. Les pido que lean Juan 3, versículos 7,8 Jesús a Nicodemo.

Hay otro punto que es muy importante esclarecer en esta corriente de gracia, los que guían. Existe hermanos y hermanas, una gran tentación para el líder. Lo repito, prefiero el término servidor, sirven, y esta tentación para los servidores viene del demonio. Es la tentación de creerse indispensables, cualquiera sea el cargo. El demonio los lleva a querer ser quienes mandan, quienes están en el centro. Y así, así, paso a paso, se resbalan en el autoritarismo, en el personalismo, y no dejan vivir a las comunidades renovadas en el Espíritu. Estas tentaciones hacen que sea la eterna en la que ellos se consideran insustituibles, posición que siempre tiene alguna forma de poder o de dominio sobre los otros. Tengamos esto claro. Lo único insustituible es el Espíritu Santo y Jesús es el único Señor. Les pregunto, ¿quién es el único insustituible en la Iglesia?, es el Espíritu Santo. ¿Y quién es el único Señor? (el público responde: Jesús). Digamos que Jesús es el Señor, fuerte... (el público: Jesús es el Señor) No hay otros. En este sentido se registraron casos tristes, hay que poner un tiempo limitado a los encargos, que en realidad son servicios. Un servicio importante de los líderes laicos es hacer crecer y madurar espiritualmente y pastoralmente a quienes tomarán su cargo al terminar su servicio. Todos los servicios en la Iglesia es conveniente que tengan un vencimiento. No hay líderes vitalicios en la Iglesia, esto sucede en algunos países donde existe la dictadura. “Aprendan de mí que soy manso y humilde de Corazón”, dice Jesús.

Esta tentación del diablo hace pasar de servidor a patrón, uno se apropia de esa comunidad, de ese grupo. Esa tentación hace resbalar hacia la vanidad. Hay tanta gente, lo hemos escuchado, estos dos testimonios, el del matrimonio, el de Hugo. Cuantas tentaciones llevan a hacer sufrir a una comunidad y limitan hacer el bien, y se vuelven una organización, como si fueran una ONG. El poder nos lleva, disculpen si lo digo, cuantos líderes se hinchan como pavos, y el poder lleva a la vanidad. Uno se siente capaz de hacer cualquier cosa, se puede resbalar en los negocios, porque el diablo siempre entra por las billeteras, esta es la puerta de entrada.

Otra cosa son los fundadores que han recibido del Espíritu Santo el carisma de fundación. Ellos por haberlo recibido tienen la obligación de cuidarlo, de hacerlo madurar, en sus comunidades, asociaciones. Los fundadores son por la vida, o sea quienes inspiran y dan la inspiración, pero dejan que las cosas vayan adelante. Conocí en Buenos Aires a un buen fundador, que a un cierto punto se volvió espontáneamente el asesor, y dejaba que los líderes fueran los otros. Esta corriente de gracia nos lleva hacia adelante, en un camino de Iglesia que en Italia ha dado mucho fruto. Les animo a ir hacia adelante, y pido vuestra importante contribución, en particular para compartir con todos en la Iglesia el bautismo que han recibido.

Si han vivido esta experiencia, compártanla en la Iglesia y este es el servicio más importante que se pueda dar a todos en la Iglesia. Ayudar al pueblo de Dios al encuentro personal con Jesucristo, que nos cambia en hombres y mujeres nuevos. En pequeños grupos humildes pero eficaces, porque es el Espíritu el que opera. No apuntar tanto a las grandes concentraciones que terminan allí, sino a las relaciones artesanales que derivan del testimonio cotidiano en la familia, en el trabajo, en la vida social, en la parroquia, con los grupos de oración, con todos, con todos.

Y aquí les pido que tomen la iniciativa para crear lazos de amistad y de confianza con los obispos, quienes tienen la responsabilidad pastoral de guiar al cuerpo de Cristo, incluido a la Renovación Carismática. Comiencen a tomar las iniciativas necesarias para que todas las realidades carismáticas italianas nacidas de la corriente de gracia puedan vincularse con estas relaciones de confianza y de cooperación directamente con los obispos allí donde se encuentran.

Hay otro signo fuerte del Espíritu en la Renovación Carismática: la búsqueda de la unidad del cuerpo de Cristo. Porque los carismáticos tienen una gracia especial para rezar y trabajar en favor de la unidad de los cristianos. Porque la corriente de gracia cruza a todas las Iglesias cristianas. La unidad de los cristianos es obra del Espíritu Santo, y tenemos que rezar juntos. El ecumenismo espiritual, el ecumenismo de la oración.

Pero padre, ¿yo puedo rezar con un evangélico, con un ortodoxo, con un luterano? ¡Debes, debes!, porque han recibido el mismo bautismo. Todos nosotros hemos recibido el mismo bautismo. Todos nosotros hemos recibido al mismo bautismo. Todos nosotros vamos en el camino de Jesús. Todos nosotros queremos a Jesús. Nosotros hemos hecho estas divisiones en la historia. Por tantos motivos, pero no buenos, pero ahora es el tiempo en el que el Espíritu nos hace pensar que estas divisiones no van, que estas divisiones son un anti-testimono, para ir juntos.

El ecumenismo espiritual, el ecumenismo de la oración, el ecumenismo del trabajo, de la caridad juntos, de la lectura de la Biblia juntos. Ir juntos hacia la unidad.

¿Pero padre, para esto tenemos que firmar un documento? ¡Déjate ir adelante con el Espíritu Santo!, reza, trabaja, ama, comparte y después el Espíritu hará el resto. Esta corriente de gracia cruza a todas las confesiones cristianas, a todas las que creen en Cristo. Unidad antes de todo en la oración. El trabajo por la unidad de los cristianos comienza con la oración. Rezar juntos. Unidad porque la sangre de los mártires de hoy nos hace uno.

Está el ecumenismo de la sangre. Sabemos que aquellos que odian a Jesucristo, cuando asesinan a un cristiano no le preguntan ¿Tú eres luterano, ortodoxo, evangélico, bautista, metodista? ¡Tú eres cristiano! Y le cortan la cabeza. Estos no confunden, saben que hay una raíz allí, que nos da la vida a todos y que es Jesucristo, y que está el Espíritu Santo que nos lleva a la unidad.

Quienes odian a Jesucristo, guiados por el maligno no se equivocan, saben. Por ello asesinan sin hacer preguntas. Y esto es algo que les confío. Quizás les conté esto, es una historia verdadera. En una ciudad de Alemania, en Hamburgo, había un párroco que estudiaba los documentos para llevar hacia adelante la causa de beatificación de un sacerdote asesinado, guillotinado por el nazismo, por haber hecho catecismo a los niños.

Y mientras estudiaba descubrió que después de él fue guillotinado, cinco minutos después, un pastor luterano por el mismo motivo, y la sangre de los dos se mezcló. Ambos fueron mártires, es el ecumenismo de la sangre. Si el enemigo nos une en la muerte, ¿quienes somos nosotros para dividirnos en la vida? Dejemos entrar al Espíritu para ir adelante todos juntos.

Pero hay diferencias. Dejémoslas de lado y caminemos con lo que tenemos en común, que es mucho, la Santísima Trinidad y el Bautismo, y vamos adelante con la fuerza del Espíritu Santo.

Pocos meses atrás, esos 23 egipcios coptos que fueron degollados en una playa de Libia, en ese momento decían el nombre de Jesús. Estos...
-pero no, no son católicos.
-Son cristianos, son hermanos, son nuestros mártires. Es el ecumenismo de la sangre. Hace cincuenta años el beato Pablo VI en la canonización de los jóvenes de Uganda hizo referencia que por el mismo motivo habían derramado su sangre sus hermanos catequistas anglicanos, que eran cristianos, y eran mártires. Disculpen y no se escandalicen, son nuestros mártires porque han dado la vida por Cristo, y esto es el ecumenismo de la sangre.

Rezar, la memoria de nuestros mártires comunes, unidad en el trabajo junto por los pobres y necesitados que necesitan también el bautismo en el Espíritu Santo, sería hermoso organizar seminarios de vida en el Espíritu junto a otras realidades carismáticas cristianas, con los hermanos y hermanas que viven por la calle. También ellos tienen el Espíritu por dentro que empuja para que alguien les abra la puerta desde fuera.

Terminó la lluvia, parece, terminó el calor. El Señor es bueno, nos dio primero el calor, después una buena ducha y está con nosotros. Dejemos que nos guíe el Espíritu Santo, esta corriente de gracia que busca siempre la unidad. Nadie es el patrón. Un solo Señor, ¿quién es? (el público: Jesús) Jesús es el Señor. Les recuerdo que la Renovación Carismática es una gracia para toda la Iglesia. ¿De acuerdo? Si alguien no está de acuerdo que levante la mano. De acuerdo. La unidad en la diversidad del Espíritu, no cualquier unidad, la esfera y el poliedro, acuérdense bien de esto. La experiencia común del bautismo del Espíritu Santo es el vínculo fraterno y directo con el obispo diocesano, porque el todo es más que la parte. Después, unidad del cuerpo de Cristo, rezar junto con los otros cristianos, trabajar juntos con los otros cristianos por los pobres y necesitados, porque todos hemos tenido el mismo bautismo.

Organizar seminarios de vida en el Espíritu para los hermanos que viven por la calle y por los hermanos marginados por tantos sufrimientos de la vida. Me permito de recordar el testimonio de Hugo, el Señor lo ha llamado justamente porque el Espíritu Santo le hizo la alegría de seguir a Jesús. Organizar seminarios del Espíritu Santo para los que viven por la calle. Y después si el Señor nos da vida les espero a todos juntos en el Iccrs y en la Fraternidad católica que ya están organizando. A todos quienes quieran venir en el 2017. No es tan lejos. Aquí en la plaza de San Pedro para celebrar el jubileo de oro de esta corriente de gracia. Una oportunidad para la Iglesia como dijo el beato Pablo VI en la basílica de San Pedro en 1965. Nos reuniremos para dar gracias al Espíritu Santo por el don de esta corriente de gracia que es para la Iglesia y para el mundo. Y para celebrar las maravillas que el Espíritu Santo ha hecho durante estos 50 años cambiando la vida de millones de cristianos. Nuevamente gracias por haber respondido con alegría a mi invitación. Que Jesús les bendiga y la Virgen santa les proteja. Y no se olviden de rezar por mí, porque lo necesito. Gracias.

(Texto traducido y transcrito del audio por ZENIT)





domingo, 14 de junio de 2015

Vivir en Pascua

Nada más comenzar el tiempo pascual, mi acompañante espiritual me animó a escribir una entrada en el blog sobre la Pascua. Estos meses no he tenido oportunidad para escribir, pero esa idea ha permanecido constante en mi corazón. Y el Señor me ha ido iluminando, en las cosas sencillas de cada día, sobre qué es vivir en Pascua.

Una imagen es esa madre que sube al autobús, con su bebé recién nacido enganchado a ella por medio de un chal, dejándola libre las manos. San Ireneo llama alegóricamente al Hijo y al Espíritu Santo las "manos" de Dios Padre. Para mí vivir en Pascua es ser como ese bebé, que duerme confiado y tranquilo en el regazo de su madre, con su cabeza apoyada en su corazón, mientras su madre hace y deshace a su alrededor con ambas manos. No importan los bamboleos al pagar el billete, o al sentarse, o el traqueteo del autobús... el bebé duerme en paz sabiéndose infinitamente amado por su madre y seguro en sus amantes brazos. Vivir en Pascua es reposar confiados en el Corazón de Dios, dejándose hacer por el Espíritu Santo, gozando del gran Amor de nuestro Padre.

Para mí vivir en Pascua es observar la fuerte tormenta a través del cristal de las ventanas de la casa. No importa lo fuerte que arrecie el viento o lo grandes que sean las bolas de granizo: el corazón está tranquilo porque se sabe a cubierto y bajo techo, porque sabe que algo más grande que él le cubre y protege. Y que, más tarde o más temprano, la tormenta terminará. Vivir en Pascua es acurrucarse a los pies de Jesús dormido en la barca, sabiendo que a su lado estamos seguros por muy fuerte que arrecie la tormenta y lo muy altas que sean las olas que abaten la barca (cfr. Mt 8, 23 - 27)

Vivir en Pascua es cruzar a pie enjuto el Mar Rojo, sintiendo bajo los pies descalzos la grandeza del caminar diario, y no quedarse mirando las grandes columnas de agua a los laterales. Ni dejarse llevar por el temor de qué pasaría si cayesen con toda su fuerza sobre el camino. Es mirar al horizonte, siempre al horizonte, con esperanza, sabiendo que más allá de él se encuentra Aquel que nos abre el camino y nos muestra la tierra firme, Aquel del que hemos salido y al que vamos a volver (cfr. Jn 16, 28). Aquel que es nuestro Camino, nuestra Verdad y nuestra Vida (Jn 14, 6)

Vivir en Pascua es vivir así siempre, en el Corazón de Jesucristo resucitado...



Canción: Tú harás
Intérprete: Marcos Witt
https://www.youtube.com/watch?v=drlHJjbY7qQ


domingo, 29 de marzo de 2015

Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

¡Ánimo, cristianos, sed valientes! ¡No tengáis miedo! ¡Aclamad al Rey y Señor con cánticos y palmas!

A ti te digo, hermano cristiano, hermana cristiana: mira a tu Dios que viene a ti, manso y humilde, sentado en un borriquito. No tengas miedo y sal a las calles de tu ciudad aclamándolo con cánticos y palmas. Hoy, en tu ciudad, en todas las ciudades, los cristianos acudimos a la Iglesia y en la procesión del Domingo de Ramos levantamos nuestros ramos y le confesamos públicamente como nuestro Dios y Señor.

Hermano, hermana, aclama hoy a Cristo que viene a ti... a morir por ti. Sí, el mismo Cristo que aclamas como Rey es el que camina inexorablemente hacia su muerte. Hacia los desprecios, las burlas, las risas, los flagelos, los golpes, los escupitajos... y la cruz... Y lo hace por ti, por ti, por ti.

Aclamando hoy al Señor, con mi ramo en alto, he tenido por un segundo la tentación de pedirle que no viniera, que no sufriera por mí, que no muriera por mí. Es terrible ver a mi Dios así, al más hermoso de los hijos de los hombres humillado, despreciado, ultrajado, molido a palos y crucificado. Sí, mi Señor, no vengas a Jerusalén a morir. Mira mi vida, mira lo que mi pecado hace con tu redención en ella...

Pero, ¿qué digo? Si para esto has venido. Si para esto has nacido... Y mi alma te grita, llena de tristeza y de esperanza: ¡necesito que mueras por mí! Necesito beber de tu Costado abierto, necesito el Amor Redentor de tu Corazón Bueno, Manso y Humilde. Necesito ser redimida, salvada, sanada por ti. Necesito que resucite esa Vida Nueva que tienes para mí en lo más profundo de mi ser. Necesito morir contigo para resucitar en Ti.

Dolorosa división en mi corazón: sentir repulsión por aquellos que te sentencian "¡crucifícale!" y saber que yo soy una de ellos. Que yo también estaba allí... y sigo estando allí...





Canción: Si hubiera estado allí.
Intérprete: Jesús Adrián Romero
https://www.youtube.com/watch?v=0H4RlErfAW4