sábado, 31 de diciembre de 2016

Feliz y santo año 2017

"Sólo busco una cosa: olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante, corro hacia la meta, hacia el premio, al cual me llama Dios desde arriba en Cristo Jesús" (Filipenses 3, 13-14)

Feliz y santo año 2017 a todos. Dob+



martes, 27 de diciembre de 2016

San Juan Evangelista: también lo quiero para mí

Me ha encantado esta imagen que me ha enviado un sacerdote amigo de Jaén esta mañana. Llamamos a San Juan Evangelista el apóstol del amor. Pero, ¿siempre fue así?

Juan es aquel que empezó recibiendo por parte de Jesús el nombre de "Boanerges", es decir, "hijo del trueno" por su fuerte carácter (Marcos 3, 17) y que pedía con orgullo que cayera fuego del cielo sobre los que no acogían su mensaje (Lucas 9, 54). Y Jesús le reprendió por ello. También es aquel que exigía a Jesús sentarse, junto a su hermano Santiago, a su derecha e izquierda en su Gloria (Marcos 10, 37). Y de nuevo recibió la reprensión del Señor.

Pero Juan es aquel que acabó reposando su cabeza sobre el Costado de Cristo en la Última Cena (Juan 13, 23), teniendo el privilegio de escuchar el latido de Amor del Corazón de Dios. Aquel que, viendo las vendas y el sudario en el sepulcro, creyó en la Resurrección sin necesitar más pruebas (Juan 20, 8). Aquel que le reconoció en la distancia, resucitado, en el lago de Galilea (Juan 21, 7)

Juan se dejó amar por Jesús y eso, poco a poco, fue transformando su corazón hasta convertirse, él mismo, en fuente de amor para otros. En maestro del amor de Dios (ver toda la Primera Carta de San Juan, en especial el capítulo 4). Seguro que mucho le enseñó sobre ello María, cuando la recibió en su casa (Juan 19, 25-27)

Y, humildemente, creo que esta imagen es uno de los momentos decisivos del proceso de conversión de Juan, el Boanerges, en San Juan, el discípulo del amor: Cristo, crucificado, yaciendo inerme en sus brazos. El Dios AMOR dejándose sostener por su criatura. Me imagino la terrible indefensión, el silencio enorme que habría en su alma y en su mente.

Puede que a muchos sorprenda que la Iglesia, justo después de la celebración de la Navidad, nos presente en la liturgia el primer mártir (San Esteban) y hoy, en el evangelio, se nos hable del sepulcro vacío. Este Niño que ahora duerme plácido en el pesebre es el que ha nacido para dar la vida por nosotros. Y sólo en esta realidad podemos entender el pleno significado de la Encarnación.

La vida de San Juan, como la de tantos santos, me llena de esperanza: si en ellos el Señor pudo hacer el milagro de cambiarles el corazón, en mí también puede. En cualquiera puede, porque para Dios nada es imposible. Sé que no es fácil vivir desde el amor hoy en día. Pero lo HE VISTO, he visto a personas vivir así y la plenitud que tienen es envidiable.

Así que... también lo quiero para mí. Y así se lo pido a San Juan, ¿te unes a mí?: querido hermano San Juan, por tu intercesión, concédeme la Gracia de dejarme inundar del Amor de Jesús, ese mismo Amor que tú experimentaste durante toda tu vida y que transformó tu corazón a imagen del Corazón de Cristo. Y que sea, como tú, fuente del Amor de Dios para los demás. Amén+

Canción: Nadie más que Tú
Autor: Kike Pavón
https://www.youtube.com/watch?v=xH-gl8t_Bxg



sábado, 24 de diciembre de 2016

¡Feliz y santa Noche! ¡Feliz Navidad!

Queridos amigos todos: os comparto la felicitación que he preparado este año. Ojalá poquito a poco nos enamoremos cada vez más de este Dios que nos ama con tanta locura como para hacerse Hombre y habitar entre nosotros.

El próximo año el blog vendrá cargado de novedades. En especial una nueva sección dedicada a testimonios.

¡Nos vemos en el nuevo año! ¡Unidos en Él en estos santos días!

Que Dios os bendiga a todos+


domingo, 11 de diciembre de 2016

¿Casualidad? ¿Despiste? No, hijo, no... ¡Gozo!

Hace no mucho tiempo escuché una charla en la que se hablaba de cómo es la relación de Jesucristo con nosotros.

Tengo que reconocer que no sólo no me aportó nada nuevo, sino que hubo un momento en que sentí cómo se me revolvían las entrañas. Pues comencé a escuchar cosas que, no sólo no tienen nada que ver con la fe que he recibido, sino que es totalmente contrario a mi propia experiencia con el Señor.

La persona que daba la charla, en un momento determinado afirmó (basándose en textos del Evangelio) que el Señor realmente no quería hacer ciertos milagros. Que Él pasaba y DE CASUALIDAD se encontró con una situación determinada y, ante la petición de alguna persona, hizo el milagro. Que sucedía algo así como: "Señor, hazme este milagro". "¡Huy!, no te había visto, pero vale". Porque realmente el Señor iba por los caminos más despistado que otra cosa. Y que esto mismo sigue sucediendo en nuestra vida actual: que el Señor no nos presta atención salvo que nosotros nos pongamos delante y le saquemos a la fuerza el milagro.

Supongo que tú, que lees esto, si has tenido una mínima experiencia del Amor de Dios habrás sufrido el mismo revuelto de entrañas. Y si no la has tenido... te cuento: NO ES ASÍ. Para nada.

Es cierto que en ocasiones el Señor quiere que le "arranquemos" los milagros. Al fin y al cabo, nuestra relación con Dios se juega en la libertad. Y Él se toma muy en serio nuestra libertad. Como buen Padre y pedagogo, a veces nos deja caminar por nuestros caminos aunque estén equivocados. Y es que tantas veces nos ponemos cabezones con nuestra soberbia pensando que nosotros sabemos mejor que Dios lo que nos conviene...

Pero para nada el Señor va de "despistado" por nuestra vida. Y en el Evangelio tenemos unos cuantos ejemplos de Jesús saliendo al encuentro. Por mencionar algunos: ¿es casualidad que se sentara en el pozo justo a la hora en la que salía la Samaritana de su casa para sacar agua de ese mismo pozo? (¡y con todo el calorazo!) (Juan 4, 5-42). ¿Es casualidad que levantara la vista y se encontrara a Zaqueo subido en el sicómoro? (¿a qué viene entonces ese "es necesario"?) (Lucas 19, 1-10) ¿Es casualidad que viera a Natanael bajo la higuera antes de que Felipe le llamara? (y a saber qué estaba haciendo para que luego Natanael soltara lo que soltó) (Juan 1, 45-51)

Pues no, ¡pues no! Dios está TOTALMENTE pendiente de nosotros, SIEMPRE. Y de cada uno en particular, como si no hubiese nadie más en todo el mundo.

Y lo que ocurre nunca ocurre por "casualidad". En un anuncio actual de un coche en la TV lo llaman serendipia. Los cristianos lo llamamos providencia. O diosidades, o diosidencia. Sea como sea como lo llamemos... es la Misericordia de Dios en acción.

Gocemos, ¡gocemos! del Amor de Dios que se desborda por nosotros. Porque se le "cae la baba" por nosotros. Porque no somos cualquier cosa para Él... ¡ha querido hacerse Hombre para nuestra Salvación! Tenemos el Adviento para saborear esta gran noticia y prepararnos para la Navidad y hoy, III Domingo de Adviento, se nos invita a gozarnos y alegrarnos por ello. Nuestro valor es infinito y eterno para Dios. ¿Casualidad? No ¿Despiste? No. ¿Amor y Misericordia? SIEMPRE.


Canción: Estoy a la puerta y llamo
Autor: Federico Carranza (grupo Jésed)
https://www.youtube.com/watch?v=SALGI2DowOA





jueves, 8 de diciembre de 2016

Itinerario de la Inmaculada

Anoche tuve la oportunidad de asistir a la Vigilia de la Inmaculada en la Catedral de Madrid. Nací en Madrid, así que siempre es un gozo muy grande poder rezar a los pies de la Virgen de La Almudena, nuestra patrona.

El Cardenal Carlos Osoro, de una forma medio improvisada en su homilía, nos habló del itinerario que nos regala la Inmaculada. Es un itinerario que consta de 3 pasos:

1.- PERMISO: tenemos que estar en escucha constante, porque Dios siempre nos pide permiso, como a María en la Anunciación. Y en nuestra libertad debemos decirle "sí" como Ella.

2.- CONVERSACIÓN: sólo desde el diálogo sincero y constante con Dios podemos conocer y vivir su Amor y voluntad, con la firme confianza de que "para Dios no hay nada imposible".

3.- DAR ROSTRO A DIOS: ser samaritanos en la vida cotidiana, en lo concreto. Y hacer de nuestras familias, grupos, comunidades... arcas, cajas fuertes donde se mantiene vivo el Fuego de Dios.

Es todo un programa de vida que comenzar a vivir de la mano de María. ¡Sin miedo, porque no estamos solos! María, nuestra Madre, nos acompaña y guía.

Comencemos.


Canción: Inmaculada y bendita
Autor: grupo Jésed
https://www.youtube.com/watch?v=hMd9lA5r8VY&list=PLIquW9Q_oS0AO0zgv5MK2_C1q_4mSB_Dd&index=1


Dios te salve, Inmaculada María, Hija de Dios Padre, 
Dios te salve, Inmaculada María, Madre de Dios Hijo. 
Dios te salve, Inmaculada María, Templo de Dios Espíritu Santo. 
Dios te salve María, madre y abogada de los pecadores. 
Bendita eres entre todas las mujeres. 
Tú eres la gloria de Jerusalén, la alegría de Israel y el honor de nuestro pueblo. 
Tú eres el amparo de los desvalidos, el consuelo de los afligidos, el norte de los navegantes. 
Tú eres la salud de los enfermos, el aliento de los moribundos, y la puerta del cielo. 
Tú eres, después de Jesucristo, fruto bendito de tu vientre, toda nuestra esperanza. 
Oh clemente, oh pía, oh dulce e Inmaculada María".
(San Antonio Mª Claret)





domingo, 4 de diciembre de 2016

Cielo plomizo... corazón esperanzado

Esta mañana he ido a Misa. Estaba lloviendo. Y debo reconocer que en los días lluviosos no me gusta mucho andar por la calle.

Pero hoy es Domingo, el día del Señor, celebramos su Resurrección. Evidentemente ni quería ni podía dejar de asistir a Misa.

Así que me he dirigido hacia mi parroquia. Caminaba bajo la lluvia, en medio de las calles vacías. Sólo se oía de lejos el ronroneo de algún motor de coche. Mi corazón estaba plomizo, como el cielo lleno de nubes. Y un poco quejumbroso, por la lluvia.

Y entonces, al pasar por un parque, he oído el canturreo de los pájaros. La verdad es que me ha extrañado, porque me chocaba la felicidad de sus trinos con el ambiente solitario y gris que observaba a mi alrededor.

Y, de repente, mi corazón se ha llenado de luz y alegría. Simplemente por escucharlos. Porque el Señor me ha iluminado un poco más sobre el sentido del Adviento y su esperanza: el Señor viene. No importa cómo estén las cosas, no importa cuán plomizo esté nuestro corazón o nuestra vida. El Señor viene. Y eso llena nuestra alma de esperanza y alegría, como el canto de los pájaros en medio de la lluvia. Porque sabemos que cuando Él venga todo irá mejor, todo estará bien. Porque es el Enmanuel, Dios con nosotros, hecho Hombre por Amor al hombre.

Estamos a la mitad del Adviento, el tiempo precioso que nos regala nuestra Madre Iglesia para preparar nuestro corazón y hacer en él un pesebre para Dios. Él no quiere una cuna de oro y sábanas de seda. Quiere la pobreza de mi corazón, a veces maloliente como la paja de los pesebres tras haber sido mordisqueada por los animales; a veces limpia y suave, como la paja recién cortada.

Como decía Santa Teresita de Lisieux: "detrás de las nubes, siempre brilla el Sol de Amor". No importa que el cielo esté plomizo y lluvioso; no importa que a veces en el horizonte sólo veamos nubes. El Señor viene y eso llena nuestro corazón de esperanza, porque con Él en nuestra vida todo está bien.

Ven, Señor Jesús, ven...

Canción: Ven, Señor Jesús
Autor: Kike Pavón
https://www.youtube.com/watch?v=A7xcP0dqgIk