martes, 5 de enero de 2016

Carta a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:

Muchas cosas tengo en el corazón para pediros: necesidades e intenciones de mi familia, de mis amigos, del Papa, otras intenciones que me han encomendado, necesidades del mundo... mis propios anhelos y deseos...

Pero hoy he llegado a la conclusión de que únicamente quiero pediros dos cosas:

Por un lado, un corazón como el vuestro que se llena de alegría y vive postrado, en rendida adoración, ante su Señor y su Dios: "Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su Madre, y cayendo de rodillas lo adoraron" (Mateo 2, 10 - 11)

Por otro, que me ofrezcáis los mismos regalos que a Jesús: "después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra" (Mateo 2, 11)

Oro, para que tome conciencia de que soy hija del Rey de reyes, que viva una humanidad a la altura de mi dignidad como hija de Dios. Ni más ni menos: ni más, porque rindo todo aquello que considero mi "corona" a sus pies, porque el único Rey es Él; ni menos, porque no puedo vivir por menos de lo que Jesucristo me ha regalado por pura Gracia.

Incienso, para que toda mi vida sea una oración y un canto de alabanza y acción de gracias al Dador de todos los dones, con el corazón siempre mirando hacia lo alto, siempre tendiendo hacia lo alto.

Mirra, para que no pierda de vista la inmensa Misericordia de Dios, que nos concede la Gracia de una vida eterna por la que merece vivir, aquí y ahora, un continuo martirio de amor para construir el Reino de Dios, siendo testigo de su Misericordia.


Vengo con vosotros a adorar al Emmanuel, al Dios con nosotros, porque Dios está aquí...


Canción: Venimus Adorare Eum, Emmanuel (himno JMJ Colonia 2005)
https://www.youtube.com/watch?v=yDkOOF3Guxk





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