lunes, 13 de julio de 2015

"...la sanación en el Espíritu Santo ha transformado lo que era un barco hundido en un gran submarino"

Hoy quiero compartir con vosotros las palabras de mi amigo y hermano en Cristo Alfredo García Huetos. Poeta, escritor, compositor y gran cristiano, del que aprendo en cada uno de nuestros encuentros a ser mejor en Cristo.

Pone en hermosas y poéticas palabras lo que muchas veces tantos hemos experimentado al dejar que el poder sanador y liberador del Espíritu Santo toque nuestros corazones y nuestras vidas.

Gracias, Alfredo, por tu vida. Gracias, Señor, por su vida.

".... Hablando de intimidad clausurada, me venía a la mente una imagen: La imagen de un pozo, cegado, seco, abandonado, donde hemos ido echando escombros, cascotes, ropa vieja, desengaños y zapatos rotos.
                                                          Esa era nuestra vida.

Lo que nunca podríamos imaginar es que en el fondo de ese pozo, el agua podía brotar alguna vez...

                         ¿Quién puede desescombrar el pozo de mi vida?
                         ("Tú eres, Jesús, el agua viva que brota en mí eternamente")

                        ¿Quién puede restaurar nuestro cuerpo violentado y maltrecho?
                         ("Sólo el recuerdo de ti, Siervo de Yavé, desfigurado por mi culpa")

                        ¿Quién nos puede sanar las heridas?
                         ("Tus cicatrices, Señor, fueron mi sanación")

                        ¿Cómo el hombre, siendo viejo, puede comenzar a vivir de nuevo?
                         ("Por tu gracia, Jesús, hoy quiero ser bautizado en tu Espíritu...")
                            
                         Y al llegar a este punto, es donde las fuerzas humanas, las terapias, la razón, la psiquiatría, comienzan a flaquear. No tienen nada que decir. No sólo no pueden acceder a lo profundo del ser sino que el milagro de la restauración del alma se les escapa.

                         Por fortuna, la sanación en el Espíritu Santo ha transformado lo que era un barco hundido en un gran submarino."


Canción: Santo.
Autor: Jonathan Narvaez.
Intérpretes: Athenas Vénica y Jonathan Narvaez.
https://www.youtube.com/watch?v=gkQH4XhaD0o