martes, 30 de diciembre de 2014

El mejor GPS

Mañana celebraremos a nivel mundial el fin de un año y el comienzo de otro. En distintos lugares, en distintos husos horarios, con distintas tradiciones... pero todos unidos mirando hacia un mismo punto: lo que traerá el futuro del nuevo año.

Muchos planes por rematar o dejar atrás... Muchos deseos, muchas ilusiones nuevas que alcanzar... Pero hay tantos caminos, tantas puertas que abrir... ¿cómo saber cuál es la correcta, cuál es el camino bueno?

Necesitamos un GPS, este invento moderno que nos indica el camino cuando no sabemos hacia dónde vamos. ¿Moderno? En la foto vemos una primera versión ¡del año 1930!

Pero tenemos un GPS aún mejor: el AMOR de Dios. Es nuestra mejor estrella, la que nos guía hacia el camino correcto. Es nuestra fortaleza para empujar y abrir la puerta correcta.

Si nuestra vida está en manos de Dios, no hay futuro que no podamos conquistar. Así que... ¿qué mejor que dejarse hacer en sus manos?

No temas, Dios sabe mejor que tú lo que necesitas. Él sabe mucho mejor que tú lo que te va a hacer feliz, plenamente feliz. No tengas miedo... ¡porque Él es tu Dios!





Foto: GPS de 1930.

Canción: Con amor eterno
Autor: Alejandro Ruiz
https://www.youtube.com/watch?v=SS8t81f-hUU



domingo, 28 de diciembre de 2014

Corazón de carpintero enamorado

José, hombre sencillo. José, humilde discípulo de tu Hijo. José, sencillo carpintero. En tus brazos un tremendo Misterio: la locura de tu Dios hecho Hombre. La locura de este Dios hecho Niño pequeño al que abrazas contra tu pecho. La locura de ser elegido, por tu humildad y sencillez, custodio de la Madre del Verbo.

Columna invisible, imprescindible y amante de la Sagrada Familia: invisible porque vivías en segundo plano, sabiendo que el centro era siempre Él; imprescindible porque Jesús te necesitaba como padre y maestro; amante silencioso de la belleza del alma inmaculada de María.

Modelo de abandono confiado, de obediencia, de santidad... enséñanos a ser como tú, a dejarnos hacer, a vivir en absoluta obediencia y confianza en los designios de Dios, a entregar nuestra vida entera por Jesús.

Enamora nuestro corazón, enamóranos de Él.





Canción: La canción del carpintero
Autor: Daniel Poli
https://www.youtube.com/watch?v=Ve6I1lZb3-I




martes, 23 de diciembre de 2014

Siempre gracias...

Hay personas que dejan una huella imborrable en nuestras vidas. Y no depende tanto del tiempo que compartamos con ellos, sino la intensidad de los momentos.

Si miramos nuestra vida, desde el presente hacia atrás, pasito a pasito, podemos ver que el Señor nos ha regalado conocer a muchas grandes personas que han marcado nuestras vidas y nuestras almas de distintas maneras. Algunos han pasado de largo, otros permanecen a nuestro lado. Pero lo que somos no se entiende sin ellos.

Son muchos, pero hoy quiero hacer recuerdo especial a un gran hombre: el padre Arsenio, religioso agustino de "profesión" y carismático de corazón. Nunca olvidaré miles de pequeños momentos compartidos, momentos en los que aprendí muchísimo, en los que me sentí acogida, escuchada y muy querida, en los que pude beber del inmenso amor que tenía a Dios y a la Renovación Carismática.

En especial la peregrinación a Medjugorje que compartimos, donde fuimos compañeros y amigos. Es un recuerdo precioso la celebración del día de San Agustín en la Aldea de la Madre. Su pasión contagiaba, su pasión me contagió.

A tantos y tantas a los que os debemos tanto... porque somos gracias a vosotros..., por tantas veces en las que no os dimos las gracias....

A tantos y tantas a los que os debemos tanto... siempre gracias...





Foto: oración de sanación en la peregrinación a Medjugorje (2010)




martes, 16 de diciembre de 2014

Sabías que...?

Quedan muy poquitos días para Navidad. Hoy se inicia la Novena preparatoria, mañana la liturgia nos invita a contemplar al Señor que viene de una manera más especial a través de las antífonas del Magníficat en las Vísperas...

Son días especiales para acompañar a la Virgen María y a San José en su camino hacia Belén: ¿cómo estarían sus corazones?, ¿cuán grande sería su ilusión e, incluso, su curiosidad por Aquel Dios que se haría Niño entre sus brazos?. ¿Cuán grande no sería su asombro al contemplar el gran misterio de un Dios santísimo que escoge a humildes y pequeños, a los anawin, para cumplir sus designios de Salvación, de Redención, de inmensa Misericordia?

Hoy os invito a escuchar y orar con esta canción:



Está dedicada a María, pero os invito a que pongamos cada uno de nosotros nuestro propio nombre. Porque... ¿somos realmente conscientes de lo que celebramos estos días?

María, Madre, la más pequeña y humilde de las criaturas del Señor: ábrenos tu corazón. Acógenos en él y muéstranos cómo te preparabas para Jesús. Enséñanos a esperarle como tú, a abrir nuestras entrañas para engendrar a nuestro Salvador. Enséñanos a ser como tú...


¿María, lo sabías?

María, ¿sabías que tu bebé un día caminaría sobre el agua?
María, ¿sabías que tu bebé salvaría a nuestros hijos e hijas?

¿Sabías que tu Niño ha venido para hacerte de nuevo?
Que ese Niño que entregaste, pronto te hará libre.

María, ¿sabías que tu bebé dará la vista a un hombre ciego?
María, ¿sabías que tu bebé calmará la tormenta con su mano?

¿Sabías que tu bebé ha caminado donde los ángeles pisaron?
Cuando besas a tu pequeño bebé, besas el rostro de Dios.

¿María, lo sabías? ¿María, lo sabías?

Los ciegos verán, los sordos oirán.
Los muertos volverán a vivir.
Los paralíticos saltarán,
los mudos hablarán las alabanzas del Cordero.

María, ¿sabías que tu bebé es el Señor de toda la Creación?
María, ¿sabías que tu bebé  un día gobernará las naciones?

¿Sabías que tu bebés es el Cordero perfecto del Cielo?
Que el Niño dormido que sostienes en tus brazos es el gran Yo Soy.

¿María, lo sabías? ¿María, lo sabías?


Canción: Mary, did you know?
Intérprete: Pentatonix
https://www.youtube.com/watch?v=ifCWN5pJGIE



jueves, 4 de diciembre de 2014

Hoy... es siempre...

Hay vidas que resplandecen. Incluso en la mayor de las pobrezas. Y precisamente por eso... porque son pobres y sencillas a lo ojos humanos, pero inmensamente ricas para Dios. Porque el que se sabe pobre y necesitado, el de corazón profundamente humilde, se convierte en tierra fértil para que el Señor pueda plantar la semilla de su Palabra y que dé el fruto esperado (cfr. Mc 4, 2-20)

Y no importa que ese fruto sea del treinta, del sesenta o del ciento por uno... Lo único que importa es que son vidas que dan gloria a Dios dando fruto. Y su fruto es el amor.

"Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; 
así seréis discípulos míos. 
Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; 
permaneced en mi Amor" (Jn 15, 8-9)

Son vidas que se han descubierto profundamente amadas y han vivido derrochando a raudales el Amor recibido. Porque sólo así se da fruto abundante, dando gratis lo que gratis se recibe. El pequeño "sí" de hoy se convierte en un "sí" para siempre...

Estas líneas sirvan de tributo a tantos hombres y mujeres que han gastado y desgastado su vida dando mucha gloria a Dios. Muchos siguen entre nosotros, otros ya no... Honremos a los que aún tenemos a nuestro lado. Y el mejor modo es aprendiendo como buenos alumnos de aquellos que supieron dejarse hacer discípulos del Maestro.


Aprendamos de ellos:

"No hay que ir a los pobres más que con mucho amor, y ayudarles para que descubran, saboreen, experimenten y conozcan con qué amor y misericordia y ternura los ama Dios. Lo importante es que se sientan amados por Él (...) San Pablo dice: ¿Cómo van a creer, si nadie se lo anuncia? Por eso, si uno ama a Dios, habla de Él a los demás. El problema es que no conocemos a Dios. ¿Y cómo lo podemos conocer? Pues con la oración y con la Palabra; y también es necesaria la comunidad: la fe que no se comparte, no crece. Si tienes un encuentro con Jesucristo, tienes que darlo a los demás. ¡Muchos mueren tristes y amargados por no conocer a Dios".

"Lo que quiero es darle contento al Señor, darle descanso mientras otros le rechazan. Jesús es el más pobre de los pobres, siempre tan solo en el sagrario (...) Antes de entrar a la cárcel pido a Jesús la misericordia con la que Tú amas a cada uno de nuestros hermanos, solo quiero que conozcan lo maravilloso que es Dios".

"¿Se siente alguna vez impotente?  - Muchísimo. Él ha venido a salvarnos y hay tantas veces que no soy capaz de transmitirlo. Me da paz saber que todo está en sus manos. Yo no hago nada, es Cristo quien lo hace".

Gracias, sor Mari Luz. Descansa en el regazo del Amor de tu vida+



miércoles, 3 de diciembre de 2014

¿Etiquetados?

Vivimos en un mundo de etiquetas. Todo sirve para algo concreto y dura lo que dura, los alimentos tienen sus ingredientes, los aparatos sus indicaciones... Pero qué penoso cuando las etiquetadas son las personas y, más aún, cuando esto sucede dentro de la Iglesia.

Y yo me pregunto: ¿qué hubiera pasado si Jesús se hubiera dejado llevar por el "etiquetado" de sus discípulos respecto a la mujer samaritana? Según las reglas de la época, nunca se hubiera acercado a ella. Y ni ella ni todo el pueblo de Sicar hubieran tenido jamás la oportunidad de conocer al Mesías (Juan 4, 1-42)

¿Y qué hubiera pasado si María Magdalena, en lugar de haber sido profundamente amada y redimida por el Señor, hubiera sido etiquetada por éste? Según la mirada de las personas que la conocían, era una mujer sin esperanza, pecadora, no digna de confianza... y cosas peores (Juan 8, 1-11). Pero Jesús la mira con una mirada nueva, la hace sentirse digna de Misericordia y salvación, y la convierte en la apóstol de los mismos apóstoles (Juan 20, 11-18)

Yo no sé vosotros, pero yo estoy harta de los "etiquetados". Prefiero la Luz de la Vida :-) ¿Y tú?

"Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, 
sino que tendrá la luz de la vida" (Jn 8, 12)

Prefiero mendigar que su mismo Corazón reine en mí; tener ojos de Espíritu para mirar como Cristo mira, y así gozarme en mi Señor y en sus promesas:

"Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán Misericordia. 
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios" (Mt 5, 7-8)


Canción: Yo creo en las promesas de Dios
Autor: Daniel Poli
https://www.youtube.com/watch?v=8dnXds9iYpU



martes, 2 de diciembre de 2014

Enriquecidos en todo

Pues sí, por pura Gracia, por Cristo hemos "sido enriquecidos en todo: en el hablar y en el saber; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo" (1 Co 1, 5-6)

No importa que parezca (sólo parezca) que el mal nos rodea y envuelve. No importa que parezca (sólo parezca) que los malos siempre ganan a los buenos. No importa que parezca (sólo parezca) que la fatalidad tiene la última palabra, que la maledicencia nos persiga e intente ahogarnos, que la mentira intente inundar nuestras vidas; que la envidia, el odio, el rencor... y tantas palabras oscuras y vacías anden de boca en boca y de corazón en corazón, llenando todo de oscuridad.

Y no importa porque Cristo ya ha vencido. Porque no es que el bien vaya a tener la última palabra... es que YA LA HA TENIDO. Y si vivimos así, dejando que el Amor de Cristo venza en nosotros, nuestra vida se llenará de luz y las tinieblas desaparecerán. E inundaremos a los demás de la misma luz divina.

Y entonces, ¡oh pura bondad de Dios!, en nuestra vida se habrá probado el testimonio de Cristo. ¡Somos ricos en Cristo! ¿Por qué lo dudamos? ¿Por qué no vamos con la frente en alto, con el orgullo de ser hijos de nuestro Padre Dios y hermanos del más hermoso de los hijos de los hombres? ¿Por qué no vamos con el corazón henchido de gozo y amor, derrochando tanta Gracia como recibimos por pura Misericordia? ¿De qué tenemos miedo? En Él estamos seguros... porque ¡¡Dios es fiel!!


"De hecho, no carecéis de ningún don, 
vosotros que aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. 
Él os mantendrá firmes hasta el final (...). 
Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo, Señor nuestro. 
¡Y Él es fiel!" (1 Co 1, 7-9)


Sigue adelante...


Canción: En Cristo
Intérprete: Athenas Vénica
https://www.youtube.com/watch?v=6c2mzdZnePc


sábado, 22 de noviembre de 2014

Todo estará bien...

Estamos ya en otoño. Las hojas ocres de los árboles van cayendo a nuestro alrededor y nos recuerdan la cercanía del invierno. Los árboles se preparan para "morir" a sí mismos, para donar todo lo que tienen y todo lo que son. Para despojarse de su belleza exterior y recogerse en su interior. Y pronto, muy pronto, vendrá de nuevo la primavera con su salvaje y cautivadora belleza, llena de vida y de fuerza... una vida que brotó del letargo invernal.

El otoño es tiempo de recogerse, de profundizar en nuestro interior. De despojarnos de todo lo que nos sobra y dejar que nazca en nosotros una vida nueva. El tiempo litúrgico nos ayuda a ello: pronto llegará el Adviento, después la Navidad, luego la Cuaresma y finalmente, con su belleza salvaje y llena de vida, la Pascua.

Pero para poder vivir esa vida nueva, es necesario antes morir...

Y morir nos da pánico. Porque implica una absoluta confianza y un absoluto abandono. Porque muchas cosas parece que nos superan: lo que nos descoloca, lo que no nos gusta, lo que esperamos pero nunca se realiza... enfermedades, necesidades económicas y afectivas... Porque hay muchas cosas en nuestra vida que nos hieren pero sin embargo no somos capaces de soltarlas y abandonarlas en sus manos...

...aunque "sabemos que en todas las cosas interviene el Señor para bien de los que le aman" (Rom 8, 28)

Ahí, en medio de todo eso, está el Señor.

Cuando la noche está más oscura, es que va a amanecer... Todo estará bien...


Tema: Todo estará bien.
Intérprete: Son by four
https://www.youtube.com/watch?v=PQf6KhG9Qyo



sábado, 15 de noviembre de 2014

Si el grano...

Cuando leemos la vida de los santos, vemos que una de las muchas cosas que tienen en común es la persecución. Si ya lo decía el Señor:

<<Recordad lo que os dije: "No es el siervo más que su amo". 
Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán>> (Jn 15, 20)

Y esta persecución es muy actual. Soy testigo de ello: personas que intentan hacerte pasar "por el aro" (por el suyo, por supuesto) y cuando te niegas te juzgan y etiquetan, expandiendo las lindezas de su juicio por doquier y olvidando que no somos posesión de nadie, que para ser libres Cristo nos ha liberado (cfr. Gál 5, 1) y que nuestra vida únicamente le pertenece a Él; personas que están empeñadas en poner en ti una paja que no te corresponde, porque no son capaces de asumir y corregir la viga que ellos llevan (Mt 7, 3-5); personas que no son capaces de bajarse del trono donde se han puesto a sí mismas para compartir la vida de aquellos que miran por encima del hombro y que ya han asumido "que son así y no van a cambiar" (cfr. Jn 8, 1-11); personas que, por envidia, "matan" a otras personas hundiendo públicamente su buena fama, pero a las espaldas y sin hablar directamente con aquellos a los que enjuician (cfr. Lc 12, 1-3); personas cobardes e incoherentes que, por no enfrentarse al resto y seguir la corriente, dejan que sus hermanos queden heridos y apartados (cfr. Mt 26, 69-75)... y tantos otros ejemplos...

Con toda su pobreza, los santos intentaban vivir todo esto desde el amor y el perdón. Abrazaban la cruz de Cristo, sabiendo que ahí estaba su salvación y la de toda la humanidad. Comprendían que debían morir a sí mismos para dar frutos de vida eterna. Porque:

"En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, 
queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, 
y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna" 
(Jn 12, 24-25)

Todos los días debemos ventilar nuestras casas. Los expertos dicen que con 10 minutos basta. Estos días de viento frío, lo que más apetece es cerrar cuanto antes las ventanas y mirar a través del cristal cómo la naturaleza va muriendo a sí misma, con la promesa de una vida nueva en primavera.

También debemos ventilar nuestras almas. Dejar que el viento purificador del Espíritu nos invada y nos renueve. Que aparte todas esas insidias y maldades, y nos empuje a una vida en santidad. Y después cerrar las ventanas de nuestras almas, porque nuestro "castillo interior" (en palabras de Santa Teresa de Jesús) sólo le pertenece a Cristo.

Pero no estamos llamados a encerrarnos en nosotros mismos. Al contrario: nuestro cristal debe permanecer limpio. Debemos ser transparencia de Cristo, como los santos. Que en nosotros le vean, que nuestras vidas sean transparencia de su Gloria. Que en nosotros sólo vean servidores de Cristo (cfr. 1 Co 4, 1).

Como los santos, debemos morir a nosotros mismos para que Cristo SEA en nosotros. Sabiendo que donde quiera que vayamos y en cualquier situación que estemos viviendo, Jesucristo está. Ven, Espíritu Santo, y elévanos siempre más y más alto...


Canción: Far Away
Intérprete: Libera
https://www.youtube.com/watch?v=kCpszpAZcA0



miércoles, 12 de noviembre de 2014

Eras Tú...

Hay veces que en nuestra vida nos despistamos. Parece que el Señor ha retirado su mano de nosotros y densas tinieblas invaden nuestra alma. Perdemos el rumbo, nos alejamos del Amor, nos alejamos del Señor...

O al menos eso parece...

... porque, en el fondo, es sólo apariencia. Y, en el fondo, LO SABEMOS. Sabemos que esto pasará, que Él jamás nos deja. Que siempre, SIEMPRE, está a nuestro lado. Él nos levanta, continuamente, de allí donde estamos postrados. Él siempre nos muestra otro camino allí donde parece que todas las puertas se han cerrado. Él siempre nos da nueva vida allí donde parece que el pasado y sus heridas nos ahogan...

Pero hay que hacer una apuesta: PONER A CRISTO EN EL CENTRO. Dejar que realmente Él reine y sea el Señor de nuestra vida. Sólo así todo estará en su sitio y volverá la paz...

¿A qué estás dispuesto a renunciar y dejar morir en tu vida para que Cristo reine? ¿Cuán pequeño estás dispuesto a ser? ¿Cuánta humildad hay realmente en ti?

Porque "Dios es... y eso basta..." (San Francisco de Asís)


"Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. 
Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; 
y todo esto se os dará por añadidura" (Mt 6, 32-33)


Canción: Eras Tú
Autor: Jesús Adrián Romero



domingo, 2 de noviembre de 2014

Y ahora...qué?

"Dios, rico en Misericordia, por el gran Amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho revivir con Cristo - estáis salvados por pura Gracia -; nos ha resucitado con Cristo Jesús, nos ha sentado en el Cielo con Él, para revelar en los tiempos venideros la inmensa riqueza de su Gracia mediante su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
En efecto, por gracia estáis salvados, mediante la fe. Y esto no viene de vosotros: es don de Dios. Tampoco viene de las obras, para que nadie pueda presumir" (Efesios 2, 4-9)


Por pura Gracia ya hemos sido salvados... Si nos paramos a pensarlo, esto es algo tremendo... Por pura Gracia, por pura Misericordia, ya hemos sido salvados. Cristo ha muerto y ha resucitado por nuestra Salvación. Ha derramado hasta la última gota de su preciosa Sangre por Amor, por puro Amor gratuito.

Y ahora... ¿qué vamos a hacer con esta Salvación? 

Al igual que si fuéramos invitados a asistir al concierto de Año Nuevo en Viena, se nos invita a prepararnos. Tal vez para asistir al concierto no compraríamos ropa nueva, pero sí procuraríamos vestir del modo más elegante que pudiéramos con la ropa que tengamos. Porque es un acontecimiento hermoso en un lugar hermoso... y encima salimos por la TV.

Así mismo, pero MUCHO MÁS, para entrar en el Cielo. No tenemos que "ganárnoslo" porque ya nos ha sido regalado. La Salvación de Cristo está completa, no hay que añadirla nada. Pero hay que engalanarse, con un traje mucho más hermoso que para ir a Viena, porque el lugar al que vamos es con mucho lo mejor.

Y el Señor pone sencillos instrumentos (los sacramentos, la oración, el rosario...) a nuestro alcance para engalanar nuestra alma e interceder por aquellos hermanos que no tienen la dicha de saberse profundamente amados y salvados, o aquellos que, aun sabiéndolo, viven angustiados pensando que se lo tienen que ganar.

Pero hay un camino incluso mejor... DEJARSE HACER. Sencillamente dejarse hacer por el Espíritu Santo. Él sabe mejor que nosotros cómo ponernos "guapos", por dentro y por fuera. Porque cuando uno vive en la voluntad del Señor, dejándose inundar por su Amor y su paz, te empuja a transparentar a los que nos rodean y aquellos con los que nos encontramos ese mismo Amor... y eso nos pone hasta más hermosos, con un rostro que irradia a Cristo.

Es que su Amor no tiene medida...

Canción: Amado Dios
Autor: Jonatan Narvaez
https://www.youtube.com/watch?v=4JF-nnxEB0g&index=3&list=PLobDvZUt8mZ1JKgvZ883IYqr_aR26_JkV


viernes, 31 de octubre de 2014

A por todas!


"He aquí la parábola: la semilla es la palabra de Dios. 
Los que están a lo largo del camino son los que oyen; pero en seguida viene el diablo 
y arrebata de su corazón la palabra para que no crean y se salven" (Lc 8, 11-12)


Esta noche es una noche especial. No es una noche cualquiera. Habrá lucha, una fuerte lucha espiritual. Esta noche muchos hermanos nuestros, hijos de Dios como nosotros, serán arrebatados por el enemigo, para que no crean y se salven.

Y los cristianos no podemos pasar de largo. Ellos están en los caminos, abiertos a todo lo que este mundo les pueda ofrecer, muchas veces con ingenua inconsciencia. Pero nosotros SI somos conscientes. Su salvación muchas veces depende de nosotros, de nuestra fe, de nuestra fortaleza en Cristo. Nos tienen que doler nuestros hermanos y nos tiene que doler su salvación.

Armémonos, hermanos, y salgamos con confianza al campo de batalla... porque Cristo ya ha vencido. Ahora más que nunca... ¡¡hay que ser santos!! ¡Amén!


"Por lo demás, buscad vuestra fuerza en el Señor y en su invencible poder. Poneos las armas de Dios, para poder afrontar las asechanzas del diablo, porque nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo de tinieblas, contra los espíritus malignos del aire. 
Por eso, tomad las armas de Dios para poder resistir en el día malo y manteneros firmes después de haber superado todas las pruebas.
Estad firmes; ceñid la cintura con la verdad, y revestid la coraza de la justicia; calzad los pies con la prontitud para el evangelio de la paz. Embrazad el escudo de la fe, donde se apagarán las flechas incendiarias del maligno. Poneos el casco de la salvación y empuñad la espada del Espíritu que es la palabra de Dios. 
Siempre en oración y súplica, orad en toda ocasión en el Espíritu, velando juntos con constancia, y suplicando por todos los santos" (Efesios 6, 10-18)


Canción: Soldado
Intérprete: Juan Luis Guerra



domingo, 26 de octubre de 2014

Sólo espera y confía...

El Señor es grande... Hoy quiero proclamar esta gran verdad una vez más: el Señor es grande!!!

Pero no siempre experimentamos la grandeza de Dios en nuestra vida. Muchas veces densas tinieblas invaden nuestra alma y oscurecen la luz de nuestros ojos. Y si, como dice el Señor, la luz que hay en nosotros está oscura..., ¡cuánta será la oscuridad! (cfr. Mt 6, 23).

Todos hemos experimentado en alguna ocasión estas tinieblas, este no ver, con mayor o menor duración. Pero siempre acaban pasando... Porque de repente se descubre una nueva luz, una nueva mirada sobre nuestra vida. Y todo se ilumina. Allí donde parecía que no había camino sino oscura selva impenetrable, se abren nuevos senderos, nuevas experiencias, nuevas amistades. Realmente es el mismo lugar, las mismas circunstancias, pero con una luminosidad diferente y un fuego distinto: el Fuego del Amor, el Espíritu Santo en acción en nuestro ser.

Y todo se descubre como un nuevo regalo, un regalo totalmente inesperado y gratuito. Y surge una profunda acción de gracias, desde un corazón que se reconoce pobre y humilde ante su Señor, de quien recibe TODO.

Sólo hay que esperar y confiar en que los tiempos de Dios son mejores que los nuestros; que sus planes son siempre mejores que nuestros planes. Que Él sabe MUY bien lo que se hace, que TODO tiene una razón.Sólo hay que esperar y confiar como la Virgen María a los pies de la cruz: con sencillez y paz; con dolor, pero con humilde, dócil y segura confianza en la Resurrección de Jesús.

Hoy este blog está dedicado a aquellos que esperáis esta nueva luz en vuestras vidas. Confiad, que el Señor ya está llamando a vuestro corazón, trayendo una mirada nueva. ¿No lo sentís? Él está obrando ya grandes cosas, abriendo nuevos caminos.


"Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. 
Por eso, no tengáis miedo: valéis mucho más" (Mt 10, 30-31)


Canción: Al final
Intérprete: Lilly Goodman
https://www.youtube.com/watch?v=sesss3X4a1w



jueves, 23 de octubre de 2014

Me amas...?

"¿Me amas...? ¿Me amas más que estos?" (cfr. Jn 21)

Desde ayer estas palabras resuenan en mi corazón con fuerza. Me amas...? Paseando con un amigo, compartíamos que a los cristianos nos queda aún mucho para ser verdaderamente de Cristo, para vivir realmente sus enseñanzas, para confiar totalmente en nuestro Dios y abandonarnos en sus manos Misericordiosas.

En mi corazón resuenan estas palabras con fuerza, palabras provenientes del Corazón de Cristo: "¿Me amas más que estos?". Porque si realmente le amamos nuestra vida no puede seguir igual. No podemos seguir con una vida mediocre, a medias tintas, en la comodidad del "esto siempre ha sido así". Porque Cristo es eterna novedad, porque el Espíritu Santo siempre nos trae algo nuevo. Una novedad radiante y llena de vida, de aventura, de riesgo y plenitud en la respuesta.

¿Quieres saber si realmente amas al hermano? Mira a la Cruz de Cristo: el Amor sin medida, hasta dar la vida.

Porque Cristo sólo quiere que nos dejemos amar y que, desde ese Amor, vivamos amando a los demás. Y si realmente amamos, nos tiene que doler la vida y la salvación de nuestros hermanos, que conozcan la inmensa hermosura y grandeza de nuestro Dios. A Cristo le dolía de tal modo que gritaba: "He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo!" (Lc 12, 49)

¿Nos abrasa el Fuego de Cristo?


Canción: Nacido para amar (del musical Streetlight)
Autor: Gen Rosso
https://www.youtube.com/watch?v=D3pIsZ5YNbc

http://www.goear.com/listen/8404159/nacido-para-amar-gen-rosso



lunes, 20 de octubre de 2014

Si quieres ser perfecto...

Hace unos días estuve compartiendo comida con unos hermanos en el Señor. Hablamos de distintas cosas, entre ellas de un servicio en música que habíamos compartido juntos. Uno de los hermanos, inocentemente y sin ninguna mala fe de su parte, habló regulín de los hermanos que habían llevado uno de los instrumentos desde su experiencia en el tema.

Se me quedó en el corazón el comentario y, para no variar, acabó saltando el juicio en mí: "ya que tú eres experto y sabes de esto... haber llevado tú ese instrumento..."

Pero el Señor puso esta palabra en mi corazón respondiendo a mi juicio: "Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres (...); luego ven, y sígueme" (Mt 19, 21)

En este caso el Señor no me hablaba de cosas materiales, de por ejemplo dar mi dinero a los pobres, sino que su corrección iba más allá. Yo juzgaba al hermano desde "mi" concepto de perfección: "si tú, hermano, quieres vivir la caridad cristiana, no puedes emitir ese tipo de juicios sobre otros hermanos y mucho menos en público".

Madre mía... qué roñoso puede llegar a ser mi corazón, mirando la paja en el ojo ajeno y obviando mi propia viga... Pero el Señor me corrigió: "si TÚ quieres ser perfecta, vende lo que tienes: tus ideas, tus juicios, tus conceptos de perfección... incluso los que tienes sobre tu propia vida... y a cambio dales a los pobres, a los que son como tú, a los que os cuesta amar y vivir con Misericordia, todo lo que tienes y que, en el fondo, recibes de mí: el AMOR". Porque nuestra pobreza vive de su Gracia. Gracia totalmente inmerecida. Porque, ¿qué hemos hecho nosotros para merecer su inmensa Misericordia?

"Y luego ven... y sígueme...". Y el camino del Señor acaba en la cruz. Ahí nos invita a vivir: a sus pies en la cruz, recibiendo todo de Él, aprendiendo a amar como Él y desde Él. Dejándonos cautivar por su Gracia, dejándonos llevar por el Espíritu Santo a la Verdad.

Yo no sé amar, me queda mucho para aprender a amar como Cristo en la cruz. Pero todo lo espero de Él, porque:

"Toda mi esperanza estriba únicamente en su muy grande Misericordia" (San Agustín)


Canción: Por mí murió
Autor: Hillsong
https://www.youtube.com/watch?v=5576XxEcitE



domingo, 19 de octubre de 2014

Nómadas del Espíritu

Peregrinos en esta hermosa tierra que el Señor nos ha regalado... con los pies en ella, recorriendo paso a paso el camino, pero con el corazón y la mente en el Cielo, en la vida eterna, donde nos espera el que es Origen y Meta de nuestra fe.

Y en este camino, somos NÓMADAS DEL ESPÍRITU. Nada nos ata, no tenemos casa permanente, porque nuestra Casa es el Cielo. Y en esta hermosa libertad, nos dejamos llevar por el soplo del Espíritu: a veces silencioso, otras veces viento huracanado. Pero siempre, siempre, novedad, vida, estímulo, riqueza, coraje, desafío, vértigo, riqueza, gozo, consuelo, paz...

Poniendo los dones que Dios nos ha dado a su servicio, en el momento en que Él considera que darán fruto y no en otro, nuestra vida será realmente donación a Dios y a los hermanos, peregrinos como nosotros en Cristo, hijos del mismo Padre. Hermanos que recorren a nuestro lado el camino, hermanos que salen a nuestro encuentro en determinados momentos de la vida... pero siempre hermanos.

Y una misma corriente nos une y alimenta: el AMOR, imagen visible del Espíritu vivo en nosotros. 

Y este Espíritu nos llama a salir de nuestra tierra, de nuestros esquemas, comodidades, ideas, prejuicios, sentimientos... Y nos lanza siempre a una nueva aventura, a un nuevo desafío, a veces a algo que nos parece locura... ¡pero bendita locura!, porque en ella encontraremos realmente aquello que llenará nuestro corazón, nuestros anhelos, por ser aquello para lo que hemos sido creados. 

El Señor nos dice: "Sal de tu tierra y sígueme" (Gén 12, 1). Nos lanza a buscar un TESORO aún mucho más grande de lo que jamás pudiéramos imaginar o soñar. ¿Te atreves? 

Da vértigo, lo sé... Pero nuestro Dios es Poderoso, Él puede mover las montañas de tu vida. Esas que te parecen insalvables, son nada para Él. Alza tus manos a Dios y deja que el Espíritu te tome. Todo irá bien... porque irá según Dios quiera para tu vida. Y no hay nada mejor :-)

Señor, aún con mis temores... aquí estoy... 

Canción: "Aquí estoy"
Intérprete: Hillsong United

jueves, 16 de octubre de 2014

Cáritas: el amor en acción

"Vivimos de su gran Amor. 
Fuera de ese Amor, ¡nada!"
(P. Abel, cmf)

Hace un tiempo escuché a la chica protagonista de una película decirle al chico protagonista: "sí que has amado, porque el amor se demuestra con los hechos, no con las palabras".

Ciertamente, escuchar que nos quieren nos hace mucho bien y es enormemente necesario. Creo que sólo los hechos no demuestran el amor. También necesitamos expresarlo y que nos lo expresen. Pero cierto es también que sin hechos... ese amor manifestado en palabras parece que flojea...

He tenido la suerte de compartir estos días con dos amigas muy especiales que me están demostrando el amor "a golpe de hechos". Son miles de detalles: algunos más grandes; otros muy pequeños, de esos que con sólo un susurro se viven y comentan. Pero cada uno de ellos me asombra y me admira, y me hace desear ser y vivir como ellas: con esa entrega humilde y silenciosa, llena de cariño y generosidad.

Estamos llamados a AMAR. Y con mayúsculas. Pero para nosotros es imposible si previamente no nos DEJAMOS AMAR. Parece fácil de decir, es lo que siempre escuchamos. Pero no es nada fácil, nada, porque amar significa dejarse clavar en una cruz por amor al otro. Olvidarse totalmente de uno mismo y ver más allá: ver a Cristo en el otro y amarle tal y como amaríamos a Cristo. Amar es caminar sobre las olas mirando a Cristo y, perdidos en su mirada, saber que podemos vivir eso que parece tan difícil.

Sencillamente porque "nada es imposible para Dios" (Lc 1, 37). ¿Lo crees? Yo sí :-) Y alabo al Señor por lo que ya está haciendo y por lo que hará, mucho más de lo que pueda yo soñar...


"Cuando el mar me dice: ´te hundirás´,
me das tierra firme y puedo cruzar.
Cuando el monte dice: ´no pasarás´,
tengo tu palabra y eso bastará.

Oh... ¡Eres la fuerza que mueve mi vida!

Eres mi Dios y Tú harás
más allá de lo que pueda imaginar,
más allá de lo que pueda yo soñar.
¡Eres Dios y harás!

Eres Dios de ayer, eres Dios que está.
Sabes lo que fue, sabes qué vendrá.
Eres Gran Yo Soy, Tú me sostendrás.
Tú eres mi Dios, en ti puedo confiar.

Eres mi Dios y Tú harás...

Mi vida has cambiado, salvado.
Hoy yo vivo por tu gran Amor,
por tu gran Amor...

¡¡A Dios sea la Gloria y la honra 
hoy y para siempre!!

Canción: Tú harás
Disco: Sobrenatural de Marcos Witt
http://www.youtube.com/watch?v=drlHJjbY7qQ


lunes, 13 de octubre de 2014

Por favor... Gracias...

Creo que a veces se nos olvida algo tan sencillo como la gratuidad. Que nadie nos debe nada. Que todo lo que hemos recibido, lo hemos recibido gratuitamente. Y que debemos agradecerlo y no vanagloriarnos de ello. Y que si necesitamos algo que por nosotros mismos no nos podemos dar, hay que solicitarlo con cariño y sin exigirlo como si se nos debiera. Y mucho menos en los tiempos que nosotros queremos.

A veces se nos olvida algo tan básico como pedir las cosas por favor y después dar las gracias. Y a los cristianos también. Con qué facilidad olvidamos las palabras de San Pablo: "A ver, ¿quién te hace tan importante? ¿Tienes algo que no hayas recibido? Y, si lo has recibido, ¿a qué tanto orgullo como si nadie te lo hubiera dado?" (1 Cor 4, 7)

Hoy compartía con una amiga la situación de una persona conocida de ambas. En un grupo cristiano, pero sujeta a juicios, envidias y tremendos prejuicios por ser "la nueva". Es una situación que he visto en otras ocasiones e incluso experimentado en mi propia vida. Pero... ¿quiénes nos creemos para actuar así sobre la vida de otra persona? ¿Acaso merecemos que otro ser humano nos abra su vida y corazón? ¿Acaso cuando lo hace, gratuitamente, tenemos derecho a opinar sobre esa vida y machacarla si no está acorde a nuestros criterios? ¿Acaso no nos estaremos poniendo en un lugar que no nos corresponde? Muchas veces me duele esta sociedad en la que vivimos. Y me duelen los hermanos de mi Madre Iglesia que se dejan llevar por lo mismo, olvidando que Cristo lo dio todo, todo, gratuitamente y sin pedir nada a cambio, lleno de ternura y Misericordia.

Estamos llamados a vivir una vida preciosa. Una vida digna y hermosa. No nos embarremos, no "retocemos" en el lodo de la mediocridad. Sacudámonos este lastre que nos pesa y volemos ligeros de equipaje hasta las más altas cimas de la entrega, la comprensión y el amor.

"¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros" (Juan 13, 12-14)



domingo, 12 de octubre de 2014

María: Virgo ecclesia facta

Creo que pocas cosas tan hermosas he visto como un amanecer en que, mirando hacia un lado, el Sol comenzaba a salir tiñendo el cielo de rojo; y, mirando hacia el otro, la Luna brillaba radiante, llena, sobre el horizonte, recibiendo con rostro diáfano y limpio los rayos del luminoso astro.

Así es María: toda la luz que ella emite es previamente recibida de Cristo. Nada es María sin Jesús, el Kyrios, el Señor. Siempre que miramos a María, ella nos lleva a Jesús. María, toda sencilla, toda humana, toda discípula, refleja en su vida, plenamente abierta y esclava, la belleza del Amor y la ternura de Dios.

En María encontramos la Madre que engendra en su seno nuevos hijos de Dios; encontramos a la discípula fiel que, convertida en maestra, nos enseña a caminar siguiendo las huellas del Hijo; encontramos a la llena de Gracia que nos enseña a vivir de la Misericordia de Dios; encontramos la humilde esclava que nos enseña a dejarnos hacer con un continuo "hágase".

María, lucero del alba de nuestras vidas, Virgen hecha Iglesia: llévanos a Jesús, llévanos al Salvador, a Aquel que nos diste tú.

<<¡Salve, Señora, Reina Santa,
Madre santa de Dios, María!
Eres Virgen hecha Iglesia,
elegida por el santísimo Padre del cielo,
consagrada por él con su santísimo amado Hijo
y con el Espíritu Santo Paráclito.
En ti existió y existe
la plenitud de toda gracia
y todo el bien.

¡Salve, palacio de Dios!
¡Salve, tabernáculo suyo!
¡Salve, casa suya!
¡Salve, vestidura suya!
¡Salve, esclava suya!
¡Salve, madre suya!

¡Salve, también vosotras, santas virtudes todas,
que, por gracia e iluminación
del Espíritu Santo,
sois infundidas en los corazones de los fieles,
para hacerlos, de infieles,
fieles a Dios!>>

(San Francisco de Asís - Saludo a la Virgen María)

sábado, 11 de octubre de 2014

Don a Dios

Paseando por la calle bajo la lluvia, me crucé con una furgoneta en la cual estaba escrito: donadios. Pertenecía a una empresa de servicios, pero lo vi como confirmación de algo que bullía hace tiempo en mi corazón: escribir.

“…¿cómo se puede poner la comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro? Para nosotros, discípulos del Señor, ¿qué significa encontrar una persona según el Evangelio? ¿Es posible, aun a pesar de nuestros límites y pecados, estar verdaderamente cerca los unos de los otros? Estas preguntas se resumen en la que un escriba, es decir un comunicador, le dirigió un día a Jesús: «¿Quién es mi prójimo?» (Lc 10,29). La pregunta nos ayuda a entender la comunicación en términos de proximidad. Podríamos traducirla así: ¿cómo se manifiesta la «proximidad» en el uso de los medios de comunicación y en el nuevo ambiente creado por la tecnología digital? Descubro una respuesta en la parábola del buen samaritano, que es también una parábola del comunicador. En efecto, quien comunica se hace prójimo, cercano. El buen samaritano no sólo se acerca, sino que se hace cargo del hombre medio muerto que encuentra al borde del camino. Jesús invierte la perspectiva: no se trata de reconocer al otro como mi semejante, sino de ser capaz de hacerme semejante al otro. Comunicar significa, por tanto, tomar conciencia de que somos humanos, hijos de Dios.” (Papa Francisco. Mensaje del Santo Padre Francisco para la XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales)

Con este espíritu nace hoy este blog. Para la Gloria de Dios.

Para leer el texto completo del Papa, pinchar aquí: